PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Este miércoles, un Cybertruck de Tesla explotó frente al Trump International Hotel en Las Vegas, Nevada, dejando un saldo de una persona muerta y siete heridas. El conductor del vehículo, que detonó una combinación de fuegos artificiales, tanques de gasolina y otros materiales inflamables desde el interior del auto, ha sido vinculado con el Ejército de Estados Unidos. Fuentes oficiales han confirmado que el hombre era un soldado activo en servicio.
La Policía de Las Vegas informó que el vehículo estaba cargado con cilindros de gas, combustible para acampar y morteros de pirotecnia de alto calibre, lo que provocó la explosión. Se indicó que el Cybertruck había sido rentado en Colorado a través de la plataforma Turo, similar a servicios de alquiler entre particulares como Airbnb. La empresa Turo indicó que, hasta el momento, no encontraron antecedentes penales en los arrendatarios del vehículo que sugirieran una amenaza a la seguridad.
Este incidente está siendo investigado por el FBI, que también está revisando su posible conexión con el atropellamiento masivo ocurrido el mismo día en Nueva Orleans, perpetrado por un veterano de Estados Unidos, Shamsud-Din Bahar Jabbar, que dejó al menos 15 muertos. Las autoridades están tratando ambos casos como posibles actos de terrorismo y están analizando si los dos incidentes están relacionados.
Medios de Colorado identifican al sospechoso como Matthew Livelsberger, de 37 años, quien sería el responsable de alquilar el Cybertruck. La investigación continúa mientras las autoridades exploran las posibles motivaciones detrás de estos eventos.






