PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) anunció un paro nacional de 72 horas que se llevará a cabo los días 18, 19 y 20 de marzo, como parte de sus acciones para exigir cambios en materia educativa y laboral.
La determinación fue acordada durante la Asamblea Nacional Representativa (ANR) realizada el pasado domingo, en la que participaron delegaciones de diferentes estados del país. En ese encuentro, los integrantes del movimiento magisterial definieron reforzar su plan de acción con la suspensión de actividades escolares y diversas movilizaciones.
Entre las principales demandas del magisterio disidente se encuentra la abrogación de la reforma educativa y la revisión de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) de 2007, así como cambios en las evaluaciones docentes que consideran de carácter punitivo.
Asimismo, la organización ha manifestado su rechazo a lo que califica como políticas educativas centralizadas, las cuales —señalan— afectan el funcionamiento de escuelas y las condiciones laborales del personal docente.
El paro contempla la suspensión de clases y actividades educativas en diversos estados, principalmente en regiones donde la CNTE tiene mayor presencia, particularmente en el sur del país.
Como parte de la jornada de protesta, el movimiento magisterial prevé realizar una marcha hacia el Zócalo de la Ciudad de México, donde llevarán a cabo un acto político para exponer públicamente sus exigencias.
Dirigentes del organismo hicieron un llamado a docentes y simpatizantes para participar en las movilizaciones de forma pacífica, aunque advirtieron que podrían implementar nuevas medidas de presión si no se registran avances en el diálogo con el gobierno.
Por su parte, autoridades federales han señalado que mantienen disposición al diálogo, aunque han subrayado que no respaldarán interrupciones prolongadas de las clases sin acuerdos concretos.






