En un encuentro de alta trascendencia histórica y diplomática, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo recibió en Palacio Nacional al rey de España, Felipe VI. La reunión formal tuvo como ejes centrales el reconocimiento de la relevancia histórica de los pueblos originarios y el diseño de una agenda común para robustecer los lazos políticos y económicos, marcando el inicio de una etapa de reconciliación institucional tras un periodo de distanciamiento bilateral.
Ambos jefes de Estado coincidieron en la necesidad de consolidar una relación madura basada en el respeto mutuo, la memoria histórica y la cooperación, destacando a las culturas indígenas como un componente esencial en la historia que comparten ambas naciones desde la época de la Conquista.
El camino de la distensión: Del desplante al reencuentro
Este acercamiento representa la normalización gradual de los vínculos diplomáticos, los cuales entraron en una fase de «pausa» en 2019 cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador envió una misiva a la Corona española solicitando una disculpa oficial por los agravios coloniales, petición que fue rechazada por Madrid. La tensión escaló al inicio del actual sexenio, cuando la presidenta Sheinbaum excluyó al monarca de su toma de posesión como respuesta a la falta de réplica a dicha carta.
El restablecimiento del diálogo directo en la capital del país fue posible gracias a una serie de gestos políticos y coyunturas clave:
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Diplomacia deportiva: El Gobierno de México extendió una invitación oficial a Felipe VI con motivo de la Copa Mundial de Fútbol 2026, facilitando esta escala en la Ciudad de México previo a su traslado a Jalisco.
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Gestos culturales en Europa: La mandataria mexicana reconoció que el clima bilateral mejoró significativamente luego de que el monarca visitara exposiciones dedicadas al patrimonio indígena mexicano en España y admitiera públicamente que durante el periodo colonial existió «mucho abuso».
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Nueva vía de comunicación: «Fue un gesto muy importante de parte de ellos. Nosotros lo consideramos y pues se abre una nueva comunicación», afirmó Sheinbaum Pardo respecto al matiz adoptado por la Corona.
Más allá de los debates históricos, la reunión de trabajo sirvió para blindar una de las relaciones comerciales más dinámicas e importantes entre América Latina y la Unión Europea. España se mantiene como uno de los principales inversionistas extranjeros en el mercado mexicano, con un fuerte arraigo en sectores clave.






