Eurovisión vive su mayor crisis política en décadas. España, Países Bajos, Irlanda, Eslovenia e Islandia confirmaron su retirada del Festival de la Canción 2026, que se celebrará en Viena el 16 de mayo, en rechazo a la participación de Israel mientras continúa la ofensiva militar en Gaza.
La decisión se concretó tras la 95ª Asamblea General de la Unión Europea de Radiodifusión (UER), celebrada en Ginebra. Los miembros rechazaron suspender a la cadena israelí KAN y solo aprobaron “modificaciones específicas” al reglamento para “reforzar la confianza y neutralidad”. Para las cinco radiotelevisiones, la medida es insuficiente.
España, miembro del “Big Five”, fue la primera en formalizar su salida. El Consejo de Administración de RTVE votó en septiembre de 2025 que abandonaría el certamen si Israel competía. “La situación en Gaza y la utilización del concurso para objetivos políticos por parte de Israel hacen cada vez más difícil mantener Eurovisión como un evento cultural neutral”, declaró Alfonso Morales, secretario general de RTVE. La retirada implica que España tampoco emitirá las semifinales del 12 y 14 de mayo ni la final del 16.
Irlanda (RTÉ) calificó la participación israelí de “inadmisible dada la terrible pérdida de vidas en Gaza y la crisis humanitaria”. Países Bajos (AVROTROS) consideró que seguir “no es compatible con los valores públicos fundamentales”, citando la restricción a la prensa y el “sufrimiento humanitario”. Eslovenia (RTVSLO) e Islandia (RÚV) se sumaron, alegando que el festival “ya no es un concurso de canciones sino un evento dominado por intereses geopolíticos”.
La UER confirmó que espera la “confirmación formal” de las bajas y presentará la lista definitiva de participantes en Navidad. Por primera vez desde 1961, España —y el único “Big Five” ausente— no estará en el certamen. El resto del grupo, Francia, Alemania, Reino Unido e Italia, mantiene su presencia.
La polémica llega tras dos ediciones marcadas por protestas: en 2025 Yuval Raphael ganó el televoto y el resultado fue cuestionado por una supuesta campaña financiada por una agencia gubernamental israelí. Para evitarlo, la UER anunció que reducirá a 10 los votos por espectador y devolverá el jurado a semifinales con 50% de peso.
Productores advierten que la ausencia de España y los otros cuatro países supone “un golpe económico enorme” y encarecerá la participación para las cadenas que sigan. Mientras, más de 1.000 artistas han firmado una carta pidiendo el boicot a Israel.
Eurovisión 2026 contará con 35 cadenas, la cifra más baja desde 2004, y la UER ha comenzado a referirse a “emisoras” en lugar de “países” para desvincular el festival de la política estatal. El debate sobre la neutralidad cultural sigue abierto.






