El deporte mundial perdió este viernes a uno de sus símbolos de resiliencia. Alex Zanardi, expiloto de Fórmula 1 y cuatro veces campeón paralímpico, falleció a los 59 años, según confirmó su familia en un comunicado difundido la mañana de este sábado.
“Alex falleció en paz, rodeado del amor de sus seres queridos”, señalaron, sin precisar la causa de la muerte. La familia agradeció las muestras de apoyo y pidió respeto a su dolor y privacidad.
Nacido en Bolonia el 23 de octubre de 1966, Zanardi disputó 44 Grandes Premios de F1 entre 1991 y 1999 con Jordan, Minardi, Lotus y Williams. Su mayor éxito en monoplazas llegó en la CART estadounidense, donde conquistó los títulos de 1997 y 1998.
El 15 de septiembre de 2001, en Lausitzring, Alemania, sufrió un accidente que cambió su vida: perdió el control de su Reynard-Honda, fue embestido a más de 300 km/h y el monoplaza quedó partido en dos. Tras días en coma inducido en Berlín, los médicos amputaron ambas piernas para salvarlo. Lejos de retirarse, volvió a competir en turismos con un BMW adaptado y ganó carreras en el Mundial hasta 2009.
Encontró una segunda carrera en el paraciclismo. En Londres 2012 y Río 2016 sumó cuatro oros y dos platas paralímpicas en handbike, además de 12 títulos mundiales. “Con su ejemplo nos dio esperanza, orgullo y la fuerza para nunca rendirnos”, expresó la primera ministra Giorgia Meloni.
En junio de 2020, durante una prueba benéfica en la Toscana, chocó contra un camión y sufrió graves traumatismos craneales. Pasó años en rehabilitación, lejos del foco público.
Zanardi impulsó la fundación Bimbingamba, dedicada a niños amputados, y se convirtió en embajador global del deporte adaptado. La FIA lo despidió como “ejemplo de coraje y determinación”.
Le sobreviven su esposa Daniela y su hijo Niccolò. Su legado trasciende podios: demostró que los límites están para reinventarse. Como él decía tras Londres 2012, levantando su handbike con una mano: “Lo imposible solo tarda un poco más”.






