Con el objetivo de diseñar políticas públicas eficaces y robustecer los planes de manejo ambiental en el Caribe Mexicano, un equipo multidisciplinario de científicos y conservacionistas realiza un exhaustivo monitoreo biológico de las especies de gran tamaño que habitan las Áreas Naturales Protegidas (ANPs) de Quintana Roo. El proyecto busca establecer una línea base de conocimiento para evaluar a largo plazo si las poblaciones de tiburones, rayas y tortugas están aumentando, manteniéndose o disminuyendo.
La iniciativa es coordinada por la agrupación conservacionista Mar Alliance. Cecilia Gutiérrez Navarro, oficial de proyectos de la organización, destacó la importancia de este punto de partida científico y recordó la necesidad de replantear nuestra relación con los depredadores tope del océano:
“Saber que es su casa, que somos invitados en su casa, y así como cuando llegas a casa de un amigo no subes los pies a la mesa porque hay un código y una etiqueta que tienes que respetar, lo mismo pasa cuando entramos al mar”, sostuvo.
Avance geográfico del proyecto
El despliegue de los investigadores avanza de manera escalonada para cubrir los ecosistemas más críticos del litoral quintanarroense:
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Zona Centro: Las labores de campo y muestreo en esta región ya concluyeron con éxito.
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Zona Norte (Fase actual): Los esfuerzos se concentran actualmente en las aguas de Cancún y el sistema lagunar de Nichupté.
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Zona Sur (Próxima fase): En aproximadamente un mes, el equipo se trasladará a la Reserva de la Biosfera Banco Chinchorro para culminar el censo.
Las tres técnicas científicas de monitoreo
Para garantizar la precisión de los datos sin alterar el comportamiento natural de la fauna, los biólogos combinan tres metodologías avanzadas de estudio en el mar:
Primeros hallazgos: Conectividad internacional
A pesar de que el censo se encuentra en una fase preliminar de recolección de datos, el marcaje de ejemplares ya arrojó los primeros descubrimientos de interés biológico. Los datos satelitales y acústicos revelan que mientras algunos tiburones muestran una alta fidelidad a las costas quintanarroenses —permaneciendo en las mismas zonas de crianza y alimentación—, otros individuos han comenzado a realizar desplazamientos transfronterizos, moviéndose hacia las aguas territoriales y arrecifes de Belice, lo que subraya la urgencia de mantener estrategias de conservación binacionales en el arrecife mesoamericano.






