Turquía escaló su pulso con Israel este viernes 21 de agosto al solicitar a Interpol una alerta roja para detener al primer ministro Benjamín Netanyahu y a 36 altos cargos, incluidos el ministro de Defensa Israel Katz, Seguridad Nacional Itamar Ben-Gvir y el jefe del Estado Mayor Eyal Zamir.
El ministro de Justicia Akin Gürlek confirmó que el pedido da continuidad a las órdenes nacionales dictadas el 14 de julio por el 11º Tribunal Penal Superior de Estambul, que juzga en rebeldía a Netanyahu por genocidio, crímenes de lesa humanidad, tortura, secuestro y daños, derivados de los dos abordajes de la Global Sumud Flotilla en abril y octubre de 2025, cuando embarcaciones con activistas turcos, españoles y la activista Greta Thunberg intentaban llevar ayuda a Gaza. La fiscalía pide hasta 4.596 años de cárcel.
“Rechazamos que Netanyahu sea inmune. No permitiremos que los crímenes en Gaza queden impunes”, dijo Gürlek en X. La solicitud fue enviada a Interior y Cancillería para tramitación a las 196 oficinas de Interpol, aunque la notificación roja no es vinculante.
La medida coincide con máxima fricción tras el bombardeo israelí del 18 de agosto a la base Abu Zuhur en Idlib, Siria, a 70 km de la frontera turca, donde Tel Aviv alegó que Ankara planeaba desplegar tropas. Turquía y Damasco lo negaron.
Israel calificó la maniobra de “patética”. “Erdogan es un dictador antisemita que masacró kurdos, da cobijo a Hamás, ocupa Chipre y encarcela periodistas”, respondió la oficina de Netanyahu.
La orden turca se suma a la de la Corte Penal Internacional de 2024 y pone en duda la participación de Ankara en la fuerza multinacional para Gaza propuesta en el plan de 20 puntos de Donald Trump.





