A partir del 2 de marzo de 2026, el estado de Campeche se convertirá en punta de lanza de la Credencialización Universal de Salud, una estrategia federal que busca modernizar el sistema sanitario mediante la integración de un expediente clínico digital y una nueva identificación oficial con validez legal.
El programa, impulsado por el Gobierno Federal a través de la Delegación de Bienestar, permitirá que la población reciba atención médica sin importar su derechohabiencia, además de contar con una credencial física y digital que funcionará como documento oficial de identificación.
Registro masivo y entrega gradual
De acuerdo con José Antonio Cardozo, delegado de Programas para el Bienestar, el proceso de registro estará vigente del 2 de marzo al 31 de diciembre de 2026, con el objetivo de empadronar a 962 mil 14 ciudadanos en todo el estado.
Una vez concluido el trámite, el tiempo estimado de entrega del plástico físico será de hasta dos meses, mientras que la versión digital de la credencial estará disponible a partir de abril, lo que permitirá su uso inmediato en servicios de salud.
Expediente clínico digital, la pieza clave
Cardozo destacó que el principal avance del nuevo esquema es la implementación del Expediente Clínico Digital, el cual estará vinculado a la credencial mediante un código QR.
Este sistema permitirá que personal médico del IMSS, ISSSTE y IMSS-Bienestar consulte en tiempo real el historial médico de los pacientes, incluyendo diagnósticos, estudios clínicos y recetas, facilitando la atención y evitando la duplicidad de trámites.
Identificación oficial con validez legal
El funcionario subrayó que la nueva credencial tendrá el mismo peso legal que documentos como el pasaporte o la cartilla militar, lo que representa un beneficio adicional, especialmente para menores de edad, quienes podrán contar por primera vez con una identificación oficial con fotografía y sin costo.
Con esta medida, Campeche se perfila como uno de los primeros estados en avanzar hacia un modelo de salud digital, orientado a la eficiencia médica, la interoperabilidad institucional y el acceso universal a los servicios de atención.






