La DEA está bajo la lupa del Congreso por dejar que cantidades asombrosas de fentanilo llegaran a las calles para construir casos antidrogas más grandes. El Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes abrió investigación contra la táctica de vigilar pero no incautar cargamentos.
El presidente del comité, el republicano James Comer, envió carta este lunes 31 de agosto al secretario de Justicia, Todd Blanche, para pedir registros sobre la estrategia conocida internamente como dejar «caminar» la droga. «Si bien los agentes de la DEA quizá no tengan los recursos para interceptar cada envío conocido, una política que les ordene no interceptar envíos cuantiosos es inconcebible y sin duda provocó un daño considerable y la pérdida de vidas», escribió Comer, según copia obtenida por AP.
La pesquisa evoca denuncias de informantes en Nuevo México, epicentro de la crisis donde el fentanilo fue declarado arma de destrucción masiva por la Casa Blanca. Revelaron que entre 2023 y 2025 se les ordenó hacerse a un lado en lugar de incautar cientos de miles de pastillas, en posible violación a normas del Departamento de Justicia para proteger comunidades.
La semana pasada el fiscal general de Nuevo México, Raúl Torrez, demandó al Departamento de Justicia para obligarlo a entregar los mismos registros que ahora pide el comité. Se trata de intervenciones telefónicas donde la DEA sabía de entregas antes de que ocurrieran y decidió no actuar para no poner en riesgo procesamientos de mayor alcance.
El organismo interno de supervisión del Departamento de Justicia, encabezado por el inspector Don Berthiaume, ya anunció revisión paralela desde el 18 de agosto tras reportaje de AP. El administrador de la DEA, Terry Cole, pidió indagatoria acotada sobre denuncia del agente David Howell. La agencia no ha respondido a solicitudes de comentarios.






