Joshua Kushner, fundador de Thrive Capital y hermano de Jared Kushner, yerno de Donald Trump, atribuyó a «luchas de poder» la caída del plan de la FIFA para abrir 20 por ciento de sus competiciones, incluido el Mundial, a capital privado y reconoció que de haber previsto la oposición no habría participado.
«Aunque respaldamos las motivaciones de FFE (FIFA Forward Enterprise), no supimos apreciar la dinámica política del balompié global ni hasta dónde algunos estaban dispuestos a llegar. Si hubiéramos sabido en qué se iba a convertir esto, no nos habríamos involucrado», dijo en correo a AFP este lunes, primeros comentarios tras cancelación.
FFE pretendía crear filial comercial valorada en 20 mil millones de dólares y vender participación a privados por 4 mil 200 millones destinados a federaciones pobres, según FIFA. Thrive Eternal, vehículo de Kushner, lideraría grupo asesorado por ex CEO de Liberty Media Greg Maffei y JPMorgan. Infantino sostuvo que asociaciones conservarían voto final, pero lo negoció más de un año con círculo reducido sin Consejo ni 211 federaciones, reveló UEFA.
El proyecto estalló el 28 de julio: UEFA, Concacaf y AFC lo rechazaron, amenazaron con romper vínculos y boicotear torneos, y Carlos Cordeiro, enlace FIFA-Casa Blanca para Mundial 2026, renunció calificándolo «mal negocio». Infantino lo retiró en agosto admitiendo gestión inadecuada, pero la crisis es la mayor en 10 años de mandato.
La UEFA escaló: prepara denuncia penal en Suiza contra Infantino por gestión desleal artículo 158 del Código Penal suizo y presentó solicitudes en cortes de Manhattan y Florida para citar a Thrive y obtener comunicaciones sobre estructuración, valoración sin subasta ni tasador independiente, financiación y comercialización secreta. Afirma que inversores buscaban participación permanente subvalorada sobre derechos de 15 mil millones solo en 2026.






