PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Las últimas semanas no han sido en lo absoluto sencillas para Brooke Shields, quien ahora mismo experimenta una sensación agridulce relacionada directamente con su vida familiar. Esto porque sus hijas recientemente se mudaron, un episodio que si bien llenó de alegría a la actriz, también significó que tuvieran que mudarse y dejar la residencia que habían compartido durante toda su vida, algo con lo que no le está siendo fácil lidiar.
Así lo confesó en su cuenta de Instagram, donde completamente vulnerable admitió estar atravesando por el ‘síndrome del nido vacío’, que de acuerdo con el Instituto Europeo de Psicología Positiva, se atribuye a las emociones que experimentan los padres cuando sus hijos se van de casa. Ante dicha situación, la actriz no pudo contener el llanto y compartió su experiencia en este capítulo que es nuevo para ella.
Como pocas veces, Brooke Shields dejó ver un lado de su personalidad sensible, aun más porque está directamente relacionado con su faceta como mamá y toca fibras sensibles para ella. «Hace un año me senté en este lugar y vi a mi niña grande irse. Ahora, estoy de nuevo aquí, y soy oficialmente un nido vacío», contó la actriz de Pretty Baby, refiriéndose a que Grier Hammond y Rowan Francis, sus hijas con Chris Henchy, abandonaron ya su residencia familiar para emprender sus propios caminos como adultas.






