La recién nombrada presidenta municipal de Tequila, Jalisco, Marisol Rodríguez, anunció que emprenderá un proceso de depuración al interior del Ayuntamiento, luego de la detención del exregidor Diego Rivera, acusado de extorsión y de presuntos vínculos con el crimen organizado.
Tras asumir el cargo la noche del domingo en una sesión privada y bajo resguardo policial, la alcaldesa aseguró que su administración revisará a fondo el funcionamiento del gobierno local. Señaló que se evaluarán áreas clave para identificar posibles irregularidades y garantizar que la estructura municipal deje de ser utilizada con fines ilícitos.
Rodríguez afirmó que su prioridad será restablecer la confianza ciudadana y atender las denuncias de comerciantes y empresarios que habrían sido víctimas de extorsión, con quienes prevé sostener reuniones en los próximos días. Subrayó que su gobierno trabajará para corregir prácticas que afectaron la vida económica del municipio.
La presidenta municipal también se deslindó de los hechos ocurridos durante la administración anterior, al señalar que no tenía conocimiento de las supuestas actividades ilegales y que ejercerá su mandato con plena autonomía.
Estas declaraciones coinciden con el llamado de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien este lunes reiteró la necesidad de fortalecer los mecanismos de revisión de antecedentes de candidatos y de incrementar la fiscalización de los recursos utilizados en campañas políticas.
La detención del exalcalde se dio en el contexto de la denominada Operación Enjambre, una estrategia federal enfocada en combatir la infiltración del crimen organizado en gobiernos municipales, especialmente en zonas de relevancia económica como la región tequilera.
El municipio de Tequila, ubicado a unos 65 kilómetros de Guadalajara, cuenta con una población superior a los 40 mil habitantes y es uno de los principales símbolos económicos y culturales del estado de Jalisco.






