Ante la reciente autorización de impacto ambiental para un megaproyecto turístico en el corredor biológico de Punta Venado, organizaciones ambientalistas han iniciado una intensa campaña de defensa para proteger la zona, ubicada en las inmediaciones de la reserva de Calica y a corta distancia del parque Xcaret.
Colectivos como Cenotes Urbanos, Moce Yax Cuxtal, Sélvame MX y Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS) unieron fuerzas para advertir sobre el riesgo ecológico que representa la llegada de desarrollos inmobiliarios a este frágil ecosistema de la Riviera Maya.
«¿Sabías que debajo de Punta Venado existe un mundo que casi nadie conoce? Debajo de Punta Venado hay un océano oculto de ríos subterráneos, cuevas y cenotes que alimentan al agua que da vida a Playa del Carmen y habitan especies únicas y un ecosistema que ha tardado millones de años en formarse», señalaron las organizaciones a través de un pronunciamiento conjunto.
Amenaza al acuífero y la selva virgen
Para Elías Siebenborn, integrante de estos grupos civiles, el objetivo principal de la movilización es prevenir la contaminación irreversible del manto freático. El activista recordó que el agua que fluye por Punta Venado proviene directamente de la selva virgen ubicada en el poniente del municipio, una demarcación que previamente fue decretada como área natural protegida.
Petición ciudadana en marcha
Como parte de las acciones legales y sociales, los defensores del medio ambiente lanzaron una iniciativa en la plataforma Change.org bajo el título «Cancelación de los megaproyectos en el corredor Punta Venado-Paamul», la cual ya suma 2,896 firmas verificadas de ciudadanos que exigen revocar los permisos.
El proyecto autorizado
La controversia gira en torno al resolutivo emitido en mayo pasado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), mediante el cual se autorizó a la empresa Oleum Join Venture’s el desarrollo del denominado “Complejo Ecoturístico Riviera Maya”.
De acuerdo con la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), el plan contempla:
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La construcción de dos hoteles con un total de 572 habitaciones.
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Una inversión estimada en 800 millones de pesos.
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Una ubicación estratégica a solo tres kilómetros de Xcaret y en los límites de la extinta sascabera operada por la filial estadounidense de Vulcan Materials Company.
Mientras las organizaciones ambientalistas mantienen la presión social e institucional para frenar las obras, advierten que la destrucción de esta zona comprometería la recarga de agua subterránea y la biodiversidad de todo el corredor costero.






