El uso creciente de ChatGPT y otras herramientas de inteligencia artificial como confidente y acompañante emocional entre jóvenes encendió las alarmas del sector salud en Tabasco.
La psicóloga Brenda Gómez Mendoza advirtió en entrevista con medios locales que los jóvenes han dejado de buscar ayuda en familia o profesionales para contar sus problemas a un chat. “La IA sabe más de ti que tu propia familia, y eso es un problema”, alertó. Explicó que entre más tiempo se usa la herramienta con preguntas personales, más información sensible se entrega, creando un perfil íntimo sin garantías de manejo clínico.
El fenómeno también preocupa a nivel federal. El secretario de Salud de Tabasco, Alejandro Calderón Alipi, hizo un llamado a no autodiagnosticarse mediante ChatGPT. “GPT es una herramienta que sirve para quitarse dudas, pero no sustituye a un profesional”, afirmó, al recordar que un diagnóstico requiere historia clínica, estudios y evaluación integral.
La Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (Conasama) advirtió el pasado 18 de agosto que si bien la IA puede servir como apoyo complementario en psicoeducación y orientación, no realiza valoración clínica, no desarrolla un proceso psicoterapéutico, ni puede responder ante dilemas éticos o crisis graves como ataques de ansiedad o conducta suicida.
Entre los riesgos señalados por especialistas de la Universidad Panamericana y el Consejo Mexicano de Psicología están la falsa empatía, la generación de vínculos afectivos ficticios y dependencia, consejos erróneos por alucinaciones del modelo, y la validación automática sin confrontación terapéutica. “Los usuarios pueden establecer un vínculo psicológico unidireccional con confianza ciega hacia una entidad no humana, prefiriendo la interacción digital sobre la humana”, indicó la psicóloga Adriana Méndez González.
En México, donde ocho mil 856 personas se quitaron la vida en 2024 según Inegi, los expertos insisten: la IA puede orientar, pero nunca sustituir el contacto humano.





