El fútbol americano perdió a una de sus figuras más longevas y respetadas: Monte Coleman, linebacker histórico de Washington, murió el viernes a los 68 años en su casa de Little Rock, Arkansas, tras complicaciones cardíacas, confirmó su familia.
Coleman vistió el uniforme granate y dorado durante 16 temporadas, de 1979 a 1994, convirtiéndose en el jugador con más partidos disputados en la historia de la franquicia con 215. Fue pieza clave de la temida defensiva que dominó la NFC Este en los años 80 y principios de los 90, y levantó el trofeo Vince Lombardi en los Super Bowls XVII, XXII y XXVI bajo el mando de Joe Gibbs.
Seleccionado en la ronda 11 del Draft de 1979 procedente de la Universidad de Arkansas Central, Coleman pasó de ser un pick tardío a capitán defensivo. Acumuló 999 tacleadas, 43.5 capturas, 17 intercepciones y 14 balones sueltos forzados. Su versatilidad le permitió jugar como linebacker externo, interno y en equipos especiales, ganándose el respeto de compañeros como Darrell Green, Charles Mann y Art Monk.
“Monte era el pegamento del vestidor. Nunca buscó reflectores, pero siempre estaba donde debía estar”, recordó Green. El exentrenador Joe Gibbs lo describió como “el profesional más inteligente y confiable que tuve”.
Tras retirarse, Coleman fue entrenador en jefe de su alma máter, Arkansas–Pine Bluff, de 2008 a 2017, y en 2015 ingresó al Salón de la Fama del Deporte de Arkansas. Washington lo incluyó en su Anillo de la Fama en 2003 y su número 51, aunque no retirado oficialmente, no se ha vuelto a asignar en temporadas regulares.
La NFL y los Commanders lamentaron el deceso. El equipo anunció que portará un parche con el número 51 durante la temporada 2026 y que rendirá un homenaje en el partido inaugural del 13 de septiembre ante Dallas en el Northwest Stadium.
Le sobreviven su esposa Yvette, tres hijos y seis nietos. Los servicios funerarios serán privados, pero la familia pidió donaciones a la Asociación Americana del Corazón en su memoria.
Coleman deja un legado de constancia, liderazgo silencioso y tres títulos que ayudaron a cimentar la época dorada de Washington.






