PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Chetumal, la capital del estado y cabecera municipal de Othón P. Blanco, gobernada por Yensunni Martínez Hernández que aparte de ser la peor alcaldesa de México, sigue siendo la capital más sucia de México, con pésimo servicio de alumbrado público y una de las más inseguras del país.
Según el Inegi, la percepción de inseguridad en Chetumal registró un aumento al inicio de 2026, alcanzando un 66.4% en marzo, esta cifra representa un incremento respecto al 65.4% reportado al cierre de diciembre de 2025, indicando una tendencia al alza, a pesar de una reducción en los conflictos directos reportados y maquillados oficialmente.
La misma encuesta señala que el 40.3 por ciento de los capitalinos ha observado venta o consumo de drogas y 36.7 por ciento disparos frecuentes con armas de fuego, es decir Chetumal es una ciudad sin ley, y a pesar que el tema de inseguridad repercute al ámbito estatal y federal, la ciudadanía chetumaleña no distingue y culpa a la pésima administración de Yensunni en ser la causante de la crisis de inseguridad que se vive en la capital del estado que también es sede de los Tres poderes.
En redes sociales se consigna que cada vez es más frecuente hechos que sacuden a los chetumaleños y el tono va en aumento. Antes ocurrían por la noche o madrugada y en zonas periféricas de la ciudad, hoy los delitos se perpetran a plena luz del día y en zona céntrica de la capital; los robos ya no son los que preocupan, sino las desapariciones, privaciones de la libertad, los secuestros, extorsión, narcomenudeo y homicidios.
las redes son el termómetro de la sociedad y atribuyen al abandono de la capital como la recoja de basura y el nulo mantenimiento de las áreas recreativas como las causales de los altos índices criminales; entre los últimos hechos destaca el “levantón” del policía ministerial de investigación de la Fiscalía General del Estado (FGE), adscrito a Playa del Carmen, Óscar David G. C., que ocurrió el 28 de marzo pasado, sobre la Calzada del Centenario, a unos metros de las instalaciones de la Policía Municipal de Othón P. Blanco. El agente horas después fue arrojado con vida cerca del fraccionamiento Caribe.
El segundo hecho de trascendencia fue perpetrado en pleno Viernes Santo, antes del mediodía, en la avenida Juárez con Mahatma Gandhi, a metros del mercado Ignacio Manuel Altamirano; donde ocurrió un intento de doble ejecución, aunque la información oficial indica que solo hubo una persona fue lesionada. Pero durante los hechos se descargaron más de 15 balazos que afectaron vehículos, fachadas de domicilios, paredes de comercios y hasta impactos en la Universidad Interamericana para el Desarrollo (UNID), todo sucedió ante la presencia de ciudadanos que estaban realizando compras en los comercios aledaños, otros que transitaban por la zona y empleados atendiendo los negocios.
Y si eso es la capital en las comunidades el cobro de piso y los levantones siguen a la alza, hasta el momento más de 14 secuestros, 23 desaparecidos y más de 8 ejecuciones que colocan a Chetumal y Othón P. Blanco por se encuentra por encima del promedio nacional de percepción de inseguridad. Los chetumaleños aseguran en la encuesta que la percepción sobre la efectividad del gobierno local para resolver problemas se situó en 19.0%.
Pero la inseguridad no son los únicos señalamientos en contra de la administración de Yensunni; recientemente se le acusó de pagar un millón 70 mil 350 pesos a una empresa yucateca de estampados para la compra de tres juegos infantiles, que en precio normal en el mercado nacional no supera los 30o mil pesos, es decir, Yensunni y sus liados comerciales corruptos se embolsaron 700 mil pesos de un plumazo y con la mano en la cintura.
Recientemente también la Auditoría Superior de la Federación le observó irregularidades a Yensunni Martínez por 15 millones 155 mil 522 pesos; además de daño o perjuicio, o ambos, a la Hacienda Pública por un monto de 10 millones 622 mil 822 pesos más los rendimientos financieros generados desde su disposición hasta su reintegro en la cuenta bancaria de las Participaciones Federales a Municipio.
Como lo0 ha documentado Poder y Crítica, en los últimos 4 años, Yensunni Martínez más de 2 mil millones de pesos de los 5 mil que ha operado en este lapso, tan solo en este 2026 que dispondrá de más de mil 368 millones 220 pesos, de los cuales ya le han documentado entrega de más de 250 millones de pesos en adjudicaciones y obras emergentes de manera directa a empresas y proveedores que caminan de la mano con ella y que están saqueando descaradamente las arcas municipales.





