PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | A dos décadas de los hechos ocurridos en San Salvador Atenco, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó que su gobierno no permitirá actos de represión y mantendrá una postura firme en defensa de la soberanía nacional.
Durante el evento del Plan de Justicia para Atenco y la Montaña, donde se llevó a cabo la segunda restitución de tierras, la mandataria aseguró que “nunca más” se repetirán los hechos de 2006 y subrayó que su administración no “agachará la cabeza” ante presiones externas.
“Las mexicanas y los mexicanos siempre tendremos la frente en alto”, expresó.
Defensa de la soberanía y contexto actual
Sheinbaum vinculó su mensaje con el contexto actual, marcado por tensiones con Estados Unidos, incluyendo señalamientos contra funcionarios mexicanos y versiones sobre la participación de agencias extranjeras en operativos en el país.
En ese sentido, sostuvo que México ha pasado de una etapa de “entreguismo” a una de defensa de la soberanía, la independencia, la justicia social y la democracia.
“Nunca más represión”
La presidenta enfatizó que las fuerzas de seguridad no volverán a actuar contra la población:
“Una policía, una Guardia Nacional jamás reprimirá al pueblo de México, nunca más”.
Asimismo, recordó que el movimiento al que pertenece se opuso al proyecto del aeropuerto en Texcoco por implicar el despojo de tierras a campesinos.
Restitución de tierras y reconocimiento
Como parte del acto, se concretó la restitución de 54 hectáreas al ejido de Atenco, además de la firma de un convenio de colaboración y la entrega de reconocimientos a pobladores.
Sheinbaum destacó que este proceso simboliza el cambio de enfoque en el gobierno:
“Donde hubo despojo, hoy hay restitución; donde hubo represión, hoy hay diálogo”.
Llamado a evitar bloqueos
Durante su discurso, también hizo referencia a un bloqueo carretero en la vía Lechería–Texcoco, donde pidió a los manifestantes liberar completamente la vialidad:
“O todos coludos o todos rabones, aquí no hay privilegios”.
La conmemoración marcó un acto de memoria histórica y, al mismo tiempo, un mensaje político sobre el rumbo del gobierno federal frente a temas de soberanía, justicia y relación con el exterior.






