PODER Y CRITICA | REDACCIÓN | Una van del Sindicato de Taxistas “Balleneros de Chiquilá”, cuya placa está a nombre de Amado Mena Villanueva, hermano del presidente municipal de Lázaro Cárdenas, Nivardo Mena, se estrelló contra un volquete el pasado 3 de octubre en la carretera.
El accidente dejó a Claudia Gudelia Gómez Segovia con fracturas que la obligan a permanecer en rehabilitación durante un mes completo, sin poder trabajar.
A casi dos semanas del choque, ni el sindicato ni el dueño de la placa han asumido la responsabilidad de los gastos médicos.
Aunque la ley obliga a que estos vehículos de servicio público cuenten con seguro vigente, al momento del accidente la aseguradora comprobó que la póliza estaba vencida y se deslindó de cualquier cobertura. Fuentes cercanas al caso confirman que el sindicato regularizó el seguro apenas un día después del siniestro, cuando ya resultaba inútil para la víctima.
En el instante del choque, a Gómez Segovia le entregaron un apoyo económico simbólico. Sin embargo, ese monto resultó insuficiente para cubrir los costos de atención médica, medicamentos y la rehabilitación que ahora enfrenta.
Mientras tanto, la cobertura de los daños recae legalmente en el dueño de la placa, Amado Mena Villanueva; en el propietario de la van, Juan Diego Maglah Yam; o en el chofer, Ricardo Jesús Tuz Muku.
Trece días después del accidente, ninguno de ellos ha concretado un acuerdo para resarcir el daño.Ante la falta de respuesta, la afectada solicitó la intervención de Aggeo Denis Lugo, secretario de Conflictos del sindicato “Balleneros de Chiquilá”.
Hasta el momento, esa gestión tampoco ha prosperado. Gómez Segovia no descarta iniciar acciones legales contra la agrupación, que podría enfrentar sanciones por operar unidades sin el seguro obligatorio que exige la normativa.
La víctima insiste en que solo busca que se le garanticen los recursos necesarios para su recuperación y para sostenerse mientras permanece incapacitada.






