El penal de máxima seguridad del Altiplano se convirtió en prisión de exgobernadores. Con el ingreso de Ángel Aguirre Rivero, exmandatario de Guerrero, son ya cinco exjefes estatales recluidos en el Cefereso No.1.
Ángel N, de 70 años, fue detenido el jueves 6 de agosto a las 9:46 horas sobre la autopista México-Querétaro, a la altura de Tepotzotlán, Estado de México, por agentes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. Vestía mezclilla, polo verde y chamarra azul. A las 15:25 horas cruzó la garita del Altiplano escoltado por el Grupo Especial de Operaciones.
La FGR, encabezada por Ernestina Godoy, obtuvo orden de aprehensión por desaparición forzada y delitos contra la administración de justicia. Lo acusa de ordenar la destrucción de videos del Palacio de Justicia de Iguala y del Puente del Chipote, donde se interceptó uno de los autobuses con los 43 normalistas de Ayotzinapa la noche del 26 de septiembre de 2014.
Con él, el Altiplano alberga ahora a:
- Baja California: Ernesto Ruffo Appel, detenido la semana pasada, primer gobernador de oposición en México, ingresado por una investigación vinculada a corrupción.
- Chihuahua: César Duarte Jáquez, extraditado de EU en 2022 por peculado.
- Tamaulipas: Tomás Yarrington, exgobernador priista detenido por narcotráfico y lavado.
- Puebla: Mario Marín Torres, el «góber precioso», por tortura contra Lydia Cacho.
El penal, con muros de concreto armado, inhibidores de señal y aislamiento de 23 horas, fue diseñado para capos como El Chapo. Hoy resguarda a la élite política caída. La audiencia inicial de Aguirre definirá si el testimonio de dos colaboradores, Lambertina Galeana y Leonardo Vázquez, sostiene la acusación doce años después.






