El Palacio de los Deportes será testigo de un momento inédito para el rock mexicano: Alex Lora y su esposa Chela Lora renovarán sus votos matrimoniales en pleno concierto de El Tri, el próximo 25 de julio de 2026. La ceremonia formará parte del show con el que la banda celebrará 58 años de trayectoria y 46 años de casados de la pareja.
“Será la decimotercera vez que renovamos votos en estos 46 años de ‘matrimoneados’”, adelantó el músico a “Venga la Alegría”. El acto será oficiado por Monseñor Darío Monroy, quien ha acompañado a la pareja en varias renovaciones, y se realizará frente a los miles de fans que llenen el Domo de Cobre.
Alex y Chela se conocieron en el Festival de Avándaro en 1971 y desde entonces han compartido escenario y vida. La primera renovación fue en Perú, a bordo de una calandria que recorrió la ciudad con canciones de El Tri a todo volumen mientras la gente les lanzaba arroz. También han refrendado su unión en la Basílica de Guadalupe, en televisión y en ceremonias prehispánicas.
Lora explicó que eligieron el concierto porque el Palacio es “su segundo hogar”. Comparó el momento con el de Sly Stone, quien se casó en el Madison Square Garden en 1974, y aseguró que en México será la primera vez que una pareja renueve votos arriba del escenario. “No conozco a nadie en la historia del rock mexicano que haya hecho algo similar”, dijo.
La cita coincide con la gira Adicto al Rocanrol y con el aniversario 55 de la banda. Los boletos salieron a la venta en preventa Banamex el 30 de enero. El show promete invitados especiales y un repaso de más de cinco décadas de himnos como “Triste canción de amor” y “Virgen Morena”.
Con 73 años, Alex asegura que la energía del público lo mantiene vigente. “Cuando empecé no pensé que llegaría a 2026 presentándome en el Palacio, con estatuas en Los Ángeles, Guadalajara y Puebla, y con el Grammy a la Excelencia Musical”, declaró.
Así, entre guitarras, coros y miles de testigos, los Lora sumarán un nuevo capítulo a su historia de amor y rocanrol, sellando una vez más que el escenario también es altar.






