La presidenta Claudia Sheinbaum calificó como “falso y doloso” que los consulados de México en Estados Unidos operen políticamente contra el expresidente Donald Trump, como señalaron esta semana legisladores republicanos y comentaristas conservadores.
“No hay una sola instrucción, ni la habrá, para que el servicio exterior mexicano intervenga en la contienda interna de otro país. Nuestra diplomacia defiende a la gente, no conspira”, afirmó la mandataria durante su conferencia matutina en Palacio Nacional.
La polémica surgió tras la difusión de un memorando del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, fechado el 4 de mayo, que acusa a cinco consulados de organizar “foros informativos con sesgo partidista” en California, Texas y Arizona. El documento cita reuniones con organizaciones migrantes donde, según los firmantes, se advirtió sobre “riesgos para la comunidad” ante un eventual regreso de Trump a la Casa Blanca en 2028.
Sheinbaum sostuvo que las actividades consulares se limitan a protección, documentación y asesoría legal. “Explicar las leyes migratorias y los derechos de nuestros paisanos no es hacer política electoral. Es obligación constitucional”, dijo. Mostró oficios enviados por la Secretaría de Relaciones Exteriores a las 53 sedes consulares que reiteran la política de no intervención.
El canciller Juan Ramón de la Fuente respaldó la postura y detalló que en 2025 se atendieron 1.2 millones de casos de protección, ninguno vinculado a campañas. Anunció que México invitará a observadores del Departamento de Estado a revisar los programas de atención comunitaria.
La Embajada de Estados Unidos en México no emitió postura. En contraste, el senador republicano Marco Rubio insistió en X que “los consulados de AMLO y ahora Sheinbaum son comités de campaña demócrata”.
Sheinbaum cerró: “Respetamos al pueblo estadounidense y exigimos el mismo respeto. México no se mete en elecciones ajenas”.






