David Benavidez se proclamó campeón unificado de peso crucero tras arrollar a Gilberto “Zurdo” Ramírez con un nocaut técnico en el sexto asalto, en la T-Mobile Arena de Las Vegas. El mexicoestadounidense se apoderó de los cinturones de la AMB y OMB y firmó su ingreso al selecto club de tricampeones mexicanos.
El “Monstruo” subió por primera vez a las 200 libras con 89.2 kilos, mientras Ramírez marcó el límite de 90.7 kg. Desde el campanazo inicial, Benavidez impuso su velocidad de manos y su golpeo en ráfagas. Aunque el “Zurdo” intentó hacerse del centro del ring con su mayor tonelaje, la precisión del retador fue quirúrgica: contragolpeó con uppercuts y rectos que abrieron la nariz del sinaloense en el segundo asalto.
La escena decisiva llegó en el cuarto. Una combinación de izquierda-derecha al rostro mandó a Ramírez a la lona. La cuenta de protección y la campana salvaron al campeón, que volvió a su esquina con el rostro maltrecho y el ojo derecho inflamado. En el quinto, el “Zurdo” salió con orgullo y ganó el round a base de presión, pero el castigo acumulado era evidente.
En el sexto, Ramírez buscó el intercambio en corto. Benavidez lo midió, lo llevó a las cuerdas y soltó una derecha recta al pómulo. El campeón hincó la rodilla, el réferi vio que ya no podía continuar y decretó el nocaut a los 1:47 del episodio. Ramírez abandonó el recinto con el ojo prácticamente cerrado, sin dar declaraciones.
Benavidez, de 29 años, elevó su récord a 32-0 con 25 nocauts y se convirtió en el primer mexicano campeón mundial en supermediano, semipesado y ahora crucero. “Hoy cumplí mi destino. Voy a ser uno de los más grandes cuando todo esté dicho”, declaró tras ceñirse los cinturones.
Para el “Zurdo”, de 34 años, fue la segunda derrota de su carrera y perdió los títulos que había defendido ante Yuniel Dorticós en junio de 2025. Su marca quedó en 48-2 con 30 KO.
La victoria coloca a Benavidez como figura central del boxeo mexicano en la era post-Canelo y abre la puerta a un posible combate unificatorio contra el monarca FIB. La noche en Las Vegas no solo coronó a un nuevo campeón: dibujó un nuevo mapa en el peso crucero, y en ese mapa el nombre de David Benavidez ya ocupa el centro.






