El Ayuntamiento de Veracruz acelera los preparativos para recibir la administración de la Ciudad Industrial Bruno Pagliai y trabajar de forma directa con el sector productivo, una vez que el Gobierno del Estado concluya la auditoría al fideicomiso y liquide las inconsistencias financieras detectadas.
La alcaldesa Rosa María Hernández Espejo aseguró que el municipio está listo para “trabajar de la mano” con los industriales y asumir los servicios públicos de la zona. “Estamos en espera de que el Gobierno del Estado concluya todo lo que legalmente tiene que hacer para que podamos recibir la Ciudad Industrial”, declaró este viernes. Explicó que, mientras tanto, ya ha sostenido reuniones con empresarios del complejo, quienes manifestaron su disposición a regularizar adeudos y colaborar en un plan conjunto de rehabilitación.
La municipalización fue planteada por la gobernadora Rocío Nahle García tras la renuncia de la administradora del fideicomiso, Ana Laura del Ángel, y el hallazgo de saldos negativos en su manejo. Nahle precisó que, de concretarse el proceso, el Ayuntamiento asumirá urbanización y mantenimiento, mientras el Estado seguirá recaudando las aportaciones de las empresas para destinarlas a la zona.
Los industriales respaldaron la medida. La Asociación de Industriales del Estado de Veracruz, encabezada por José Antonio Marquínez Seemann, reiteró su disposición a “sumarse activamente a los trabajos” y pidió transparencia en el uso de los más de 431 millones de pesos del Fondo del Futuro, cuyo destino se desconoce desde 2019. Actualmente operan 330 empresas en el parque, aunque nuevas inversiones están detenidas por el deterioro de vialidades como Framboyanes, Acacias y Las Torres.
La Secretaría de Desarrollo Económico y Portuario indicó que la Ciudad Industrial, la más grande del país, sigue siendo atractiva para compañías automotrices y agroindustriales, pero requiere certeza jurídica y servicios básicos. Con la municipalización, el Ayuntamiento recibirá directamente predial y cuotas para invertirlas en alumbrado, calles, seguridad y limpieza, bajo un consejo ciudadano-empresarial que vigile los recursos.
Hernández Espejo pidió paciencia: “Han pasado muchísimos años en que estaban prácticamente en un desierto; unos días o semanas más no van a hacer diferencia”. Una vez saneado el fideicomiso y definida la entrega, afirmó, “no habrá ningún problema para establecer acuerdos y proyectos conjuntos”.





