En el marco del Día del Trabajo, la Presidencia de la República publicó en la edición vespertina del Diario Oficial de la Federación el decreto que reforma la Ley Federal del Trabajo para reducir gradualmente la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, con aplicación entre 2026 y 2030.
El documento, firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum, establece que la reducción será de dos horas por año: 48 horas en 2026, 46 en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y 40 en 2030. La disminución comenzará a aplicarse a partir del 1 de enero de 2027, mientras que 2026 se mantiene con el tope actual de 48 horas.
La reforma modifica los artículos 59, 61, 66, 68, 69, 71 y 132 de la LFT. Ratifica que por cada seis días de trabajo las personas deberán disfrutar al menos un día de descanso con goce de salario íntegro. Además, fija jornadas diarias de ocho horas en turno diurno, siete en nocturno y 7.5 en mixto. El tiempo extraordinario no podrá exceder 12 horas semanales ni distribuirse en más de cuatro horas diarias durante un máximo de cuatro días.
El decreto añade la obligación patronal de implementar un registro electrónico de asistencia que consigne hora de entrada y salida, y que deberá entregarse a la autoridad cuando se requiera. Incumplir el registro implicará multas de 250 a 5,000 Unidades de Medida y Actualización, equivalentes a 29 mil 327 hasta 586 mil 550 pesos.
“En ningún caso la reducción de la jornada laboral implicará disminución de sueldos, salarios o prestaciones”, subraya el texto. Si se rebasa el tope de horas extra, el pago será de 200% sobre el salario ordinario.
La reforma constitucional que dio origen a este cambio fue publicada el 3 de marzo de 2026 y ordenó al Congreso adecuar la legislación secundaria en 90 días. Con la publicación de hoy, inicia la vigencia de la nueva LFT y un periodo de adaptación hasta el 31 de diciembre de 2026 para que empresas y trabajadores ajusten procesos, turnos y productividad.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social emitirá los lineamientos operativos y verificará el cumplimiento. Con ello, México se suma al grupo de países de América Latina que transitan hacia semanas laborales de 40 horas, tras décadas sin modificar los límites establecidos en 1917 y 1931.




