El Centro Histórico amaneció convertido en un enorme lienzo de fantasía este Día del Niño. Bajo el nombre “Reino de los Sueños”, el Ayuntamiento y el Instituto de Cultura instalaron carpas, escenarios y corredores temáticos que llevaron música, teatro, cuentacuentos y juegos tradicionales a la calle 8 y al Parque Principal, llenando de color las murallas y plazas de la ciudad amurallada.
Desde las 9:00 horas, más de tres mil niñas y niños recorrieron el circuito lúdico que incluyó lotería cantada en maya, murales colectivos, pinta caritas, talleres de foami y una tirolesa operada por la Secretaría de Marina. La fundación “María Lavalle Urbina” montó un espacio de pintura libre, mientras el Icatcam y Educación Inicial del Instituto Campechano ofrecieron actividades de estimulación temprana y elaboración de juguetes didácticos.
El programa “Mar de Juegos”, coordinado por el Gobierno del Estado y el DIF, instaló 12 estaciones interactivas en el Parque Principal: desde ajedrez gigante y cuentacuentos, hasta shows de payasos y comparsas que rememoraron leyendas piratas adaptadas para el público infantil. A las 18:00 horas, el Circo Rodando Andando presentó su espectáculo gratuito en la colonia Morelos, como parte de la estrategia de llevar la celebración a barrios y espacios públicos.
Los recorridos en tranvía turístico, con narraciones sobre la historia de Campeche, se sumaron a la oferta familiar. “Queremos que los niños conozcan su patrimonio jugando. El centro se vuelve un reino donde caben dragones, corsarios y sueños”, explicó la alcaldesa Biby Rabelo, quien recorrió los toldos acompañada de las reinas infantiles del Carnaval.
Las actividades continuarán hasta las 20:00 horas y se replicarán en otras cinco colonias entre el 29 de abril y el 12 de mayo, con presentaciones de Furzyo Khuich, Nani Namu, el payaso Crispinpin y la comediante Ruperta Pérez Sosa. El Ayuntamiento recomendó llevar agua, ropa cómoda y protector solar ante las altas temperaturas.
Con juegos, arte y memoria, el Reino de los Sueños devolvió la calle a la infancia campechana, recordando que el mejor regalo este 30 de abril es un día para imaginar sin límites entre murallas y baluartes.



