PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Irán lanzó una advertencia a Estados Unidos, Israel y a sus aliados al señalar que no permitirá el tránsito de petróleo hacia esos países a través del estratégico Estrecho de Ormuz, en medio de la creciente tensión militar en la región.
El portavoz del Cuartel General Central de Jatam al-Anbia, Ebrahim Zolfagari, afirmó que los intentos por contener el precio del petróleo mediante “medidas artificiales” no tendrán éxito mientras continúe la inestabilidad.
“Deben saber que no podrán bajar el precio del petróleo y de la energía mediante medidas artificiales. Con la expansión de la guerra en la región, pueden esperar un barril de petróleo de 200 dólares”, señaló en un video difundido por la agencia Tasnim.
Amenaza sobre el tránsito energético
Zolfagari advirtió además que Irán no permitirá que “ni un litro de petróleo” atraviese el estrecho en beneficio de Estados Unidos, Israel o sus socios. El Cuartel de Jatam al-Anbia es el organismo que coordina operaciones entre el ejército iraní y la Guardia Revolucionaria Islámica.
El Estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos estratégicos más importantes del mundo para el comercio energético, ya que por esta ruta marítima circula cerca del 20 % del petróleo global, lo que hace que cualquier tensión en la zona impacte de inmediato en los mercados internacionales.
Reacción internacional
Ante la escalada, los países del Grupo de los Siete (G7) coincidieron en que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) debe preparar medidas proactivas para estabilizar el mercado energético, incluida la posible liberación de reservas estratégicas.
Las normas de la AIE establecen que sus países miembros deben contar con reservas equivalentes a al menos 90 días de importaciones de petróleo, para enfrentar interrupciones en el suministro mundial.
Movimientos militares y tensión en la zona
La situación se agravó luego de que la Guardia Revolucionaria Islámica asegurara haber atacado tres buques petroleros —uno griego y dos vinculados a intereses israelíes— que, según afirmó, ignoraron advertencias de su fuerza naval.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que destruyó varios buques de guerra iraníes, entre ellos 16 embarcaciones minadoras, al considerar que representaban una amenaza para la “libertad de navegación” en la zona.
En medio de este escenario, el precio del petróleo registró nuevas fluctuaciones. Tras caer el martes por debajo de los 90 dólares, el barril volvió a subir en la apertura del miércoles hasta 89.79 dólares, reflejando la volatilidad provocada por la crisis en Medio Oriente.






