PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La selva del sureste mexicano enfrenta una carrera contra el tiempo. El Corredor Biológico Báalam Beh, una franja estratégica de más de 400 mil hectáreas que permite el desplazamiento y la supervivencia de la fauna silvestre, presenta un deterioro considerable: cerca de 80 mil hectáreas han sido afectadas por actividades agropecuarias tradicionales.
Ante este escenario, para 2026 se proyecta una serie de acciones enfocadas en la restauración ecológica y el fortalecimiento de modelos de ganadería de conservación, con el objetivo de recuperar la funcionalidad ambiental del territorio sin dejar de lado la productividad.
El director de Conservación de la Semabicce, Jorge Berzunza, explicó que la estrategia va más allá de la simple reforestación. Detalló que se impulsarán prácticas silvopastoriles que permitan un mejor uso del suelo, reduzcan la degradación y favorezcan la regeneración natural de la selva.
Las zonas prioritarias de intervención funcionan como áreas de transición entre ecosistemas bien conservados y regiones productivas. Su recuperación es clave para mantener la conectividad ecológica y evitar el aislamiento de especies, lo que podría derivar en un colapso ambiental a mediano plazo.
Berzunza subrayó que la urgencia de estas acciones radica en los efectos acumulados de décadas de manejo agropecuario convencional, que han dejado suelos empobrecidos y selvas fragmentadas. La restauración del Corredor Báalam Beh, dijo, representa una oportunidad para sanar el territorio y garantizar la permanencia de la biodiversidad en la región.






