El Zoológico de León mantendrá bajo reserva hasta 2029 inventarios, expedientes clínicos, cantidad de animales y carpetas legales que permitirían comprobar la procedencia, atención, movimientos y causas de muerte de sus ejemplares, vivos o muertos.
El Patronato del Parque Zoológico clasificó como reservada toda la documentación relacionada con altas, bajas, nacimientos, defunciones, traslados, intercambios y donaciones, así como los registros veterinarios individuales y los permisos de aprovechamiento. Con ello impide el acceso público a datos básicos para verificar el manejo de la colección faunística.
La medida fue adoptada por el Comité de Transparencia argumentando que difundir esa información podría afectar procedimientos administrativos y causar daño a la institución, pese a que el zoológico opera con recursos públicos y custodia especies protegidas por normas nacionales e internacionales.
Organizaciones animalistas y ciudadanos solicitaron vía Plataforma Nacional de Transparencia el padrón de ejemplares y las actas de defunción tras denuncias por presuntas muertes no aclaradas de felinos, primates y aves exóticas en los últimos dos años. La respuesta fue la reserva por tres años, prorrogable, con lo que los datos permanecerán ocultos hasta 2029.
El colectivo León Verde cuestionó que se reserve información que por ley debe ser pública y que permitiría auditar el trato, la alimentación y la atención médica. Recordó que la Ley General de Vida Silvestre obliga a los zoológicos a llevar un libro de registro y a reportar a la Semarnat y Profepa movimientos y decesos.
Especialistas en transparencia señalaron que clasificar inventarios viola el principio de máxima publicidad, pues no se trata de seguridad nacional sino de gestión de un espacio recreativo. El Instituto de Acceso a la Información de Guanajuato analiza un recurso para ordenar la apertura de archivos, mientras el zoo asegura cumplir normas y proteger datos sensibles.






