PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El Grupo Xcaret anunció la suspensión de la edición 2026 de la Travesía Sagrada Maya, prevista para mayo, debido a un proceso legal relacionado con el uso de elementos culturales del pueblo maya.
La decisión se dio a conocer tras un fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que establece restricciones al uso de símbolos patrimoniales sin el consentimiento de las comunidades originarias.
Aunque aún no se definen los alcances jurídicos de la resolución, la empresa optó por cancelar el evento de manera preventiva para evitar mayores controversias.
La Travesía Sagrada Maya es una recreación histórica del antiguo recorrido marítimo entre Polé —actual Xcaret— y Cozumel, considerada una de las expresiones culturales más representativas de la región. Su suspensión impactará a cerca de 300 participantes que se preparaban para esta edición.
El conflicto tiene origen en una queja presentada en 2022 por el Gran Consejo Maya ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor, por el presunto uso indebido de elementos culturales. La disputa se intensificó tras revelarse la existencia de acuerdos económicos entre la empresa y representantes del consejo.
Durante una sesión pública, la ministra Yasmín Esquivel Mossa mencionó un contrato por 15 millones de pesos, lo que generó tensiones dentro de la comunidad.
Por su parte, el presidente del Gran Consejo Maya, Simón Caamal Coh, negó haber recibido dichos recursos, aunque reconoció acuerdos previos para el uso de símbolos culturales.
Organizaciones indígenas han solicitado mayor transparencia en estos convenios, mientras que líderes comunitarios exigen rendición de cuentas a sus representantes.
El caso evidencia el debate entre el desarrollo turístico y la protección de los derechos culturales de los pueblos originarios, un tema que continuará en análisis en el ámbito judicial.






