Un juez federal vinculó a proceso a Iván Cazarín Molina, alias “El Tanque”, identificado como presunto operador de alto rango del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) con influencia en Veracruz, Tabasco, Oaxaca y Puebla, por su probable responsabilidad en los delitos de delincuencia organizada, secuestro, portación de armas de fuego de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas y delitos contra la salud.
De acuerdo con la Fiscalía General de la República (FGR), en comunicado 707/26, la resolución fue dictada este martes 14 de octubre por el juez Mario Elizondo Martínez, del Centro de Justicia Penal Federal con sede en Almoloya de Juárez, Estado de México, durante la continuación de la audiencia inicial. El Ministerio Público Federal adscrito a la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) presentó los datos de prueba que fueron considerados suficientes para iniciar el proceso penal.
La autoridad judicial ratificó la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa, por lo que Cazarín Molina permanecerá recluido en el Centro Federal de Readaptación Social Número 1 El Altiplano, en Almoloya de Juárez. También fijó un plazo de cuatro meses para el cierre de la investigación complementaria. La audiencia se realizó de manera privada, a solicitud de la defensa particular.
“El Tanque” fue detenido el pasado 5 de octubre en Zapopan, Jalisco, en un operativo interinstitucional encabezado por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la FGR. Al momento de su captura se le aseguraron un arma de fuego, cargadores, cartuchos, dosis de metanfetamina y un vehículo.
Según informes del Gabinete de Seguridad, es considerado objetivo prioritario y operador de confianza de Rubén Oseguera Cervantes, “El Mencho”, dentro de la estructura del CJNG desde 2015. Se le relaciona con homicidios, extorsión, privación ilegal de la libertad, robo de hidrocarburos, lavado de dinero, trasiego de drogas y cooptación de autoridades.
Además, es señalado por su presunta participación en el ataque del 1 de mayo de 2015 contra un helicóptero Cougar de la Fuerza Aérea Mexicana en Villa Purificación, Jalisco, durante la Operación Jalisco, donde murieron elementos del Ejército y de la entonces Policía Federal. Por esos hechos ya había sido detenido el 18 de noviembre de 2015 en Tlajomulco de Zúñiga.
Investigaciones federales también lo vinculan con el robo de combustible en ductos de Pemex con almacenamiento en Veracruz y con posibles nexos con el grupo La Barredora en Tabasco.




