Un registro de drenaje sin tapa en la esquina de Avenida Independencia y calle Mario Molina, en pleno centro de la ciudad, se ha convertido en un riesgo latente para peatones, ciclistas y automovilistas. El hueco, de 80 centímetros de diámetro y 1.5 metros de profundidad, lleva tres semanas expuesto y ya provocó la caída de una adulta mayor, el daño a dos llantas de un taxi y que un repartidor en motocicleta derrapara la noche del domingo.
Vecinos y comerciantes colocaron cubetas, ramas y cintas amarillas para alertar, pero señalan que las señales son retiradas por el viento o por personas en situación de calle. “En la noche no se ve. Mi mamá se fracturó la muñeca el jueves. Tuvimos que llevarla al IMSS de Díaz Mirón”, relató Guadalupe Hernández, dueña de una fonda ubicada a cinco metros del registro.
La zona registra alto flujo peatonal por su cercanía al Malecón, al mercado Unidad Veracruzana y a paradas de camión. Padres de familia de la primaria José María Morelos, a dos cuadras, pidieron intervención urgente porque los alumnos pasan diario por ahí. “Los niños corren y no miden el peligro. Ya metimos reporte al 072 con el folio VZ-44291, pero no han venido”, dijo la directora, Maribel Castro.
Grupo MAS, concesionario del agua y drenaje, informó que el registro corresponde a la red pluvial y que la tapa fue robada, un problema recurrente en el primer cuadro. Señaló que en 2026 han repuesto 127 tapas en el municipio, con un costo promedio de 3,800 pesos cada una. La empresa aseguró que una cuadrilla acudirá este martes a colocar una tapa de polietileno con candado, material menos atractivo para el robo.
El Ayuntamiento de Veracruz indicó que la Dirección de Obras Públicas realiza un censo de registros abiertos tras recibir 94 reportes en lo que va del año. El área de Protección Civil acordonó el hueco la tarde del lunes con vallas metálicas, mientras se instala la pieza definitiva.
Comerciantes piden a las autoridades patrullajes nocturnos para evitar el robo de tapas y coladeras, que después se venden como fierro viejo. “Ya no queremos remedios temporales. Un niño puede caer y no lo contamos”, advirtió el presidente de la Asociación de Comerciantes del Centro, Ricardo Morales.
La Comisión Estatal de Derechos Humanos abrió un expediente de oficio para dar seguimiento al caso y verificar que se garantice el derecho a un entorno seguro.






