Lo que debía ser un homenaje terminó en polémica. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, convocó el martes a la Casa Blanca a las campeonas del Abierto de Estados Unidos 2025 y del Australian Open 2026 para una “foto de celebración del tenis femenino”. Sin embargo, la imagen oficial que la Oficina de Comunicaciones difundió dejó a las propias deportistas en segundo plano, literalmente: Trump aparece al centro, en primer plano, levantando un trofeo réplica, mientras Aryna Sabalenka, Jessica Pegula, Sloane Stephens y la juvenil rusa Mirra Andreeva quedan detrás, parcialmente tapadas por funcionarios y banderas.
La reunión se organizó tras el US Open 2024, ganado por Sabalenka 7-5 y 7-5 ante Pegula, y el Australian Open 2026, donde Andreeva, de 18 años, se convirtió en la campeona más joven desde 1997. La Casa Blanca las invitó junto a la editora Anna Wintour y al piloto Lewis Hamilton, presentes en la final de Nueva York. El objetivo, según el comunicado, era “reconocer a las mujeres que inspiran a millones”.
Pero la fotografía distribuida a agencias mostró a Trump sonriente, con la réplica del trofeo del US Open en alto, flanqueado por el vicepresidente J.D. Vance y el presidente de la USTA, Brian Hainline. Las cuatro tenistas aparecen detrás, a la izquierda, con solo parte de sus rostros visibles. En redes, usuarios y periodistas deportivos señalaron que Pegula quedó completamente cubierta por la bandera estadounidense y que Sabalenka solo se distingue por su cabellera rubia.
“Nos invitaron a celebrar el tenis femenino, pero en la foto oficial no se ve tenis ni mujeres”, escribió la exjugadora Pam Shriver en X. La polémica recordó la final del Mundial de Clubes 2025, cuando Trump se quedó en la tarima junto a los jugadores del Chelsea al levantar la copa y luego apareció parcialmente oculto en la imagen oficial del club.
La Casa Blanca no emitió comentarios sobre el encuadre. Fuentes de la USTA confirmaron que las jugadoras sí tuvieron un encuentro privado de 15 minutos con el mandatario, pero no hubo entrega de reconocimiento individual ni declaraciones públicas de las tenistas.
El episodio ocurre mientras Trump mantiene una agenda deportiva visible: asistió al Super Bowl, a la final del Mundial de Clubes y a la final masculina del US Open 2025, donde fue abucheado durante el himno y provocó un retraso de 30 minutos por el operativo de seguridad.
Organizaciones como la Women’s Tennis Association evitaron pronunciarse, aunque varias jugadoras retuitearon la imagen con emojis de “rostro tapado”. Para las campeonas, la postal que debía enmarcar su logro terminó recordando que, a veces, el protagonismo no está en la cancha.






