Cárdenas, Tab. La mañana de este martes, la carretera federal Villahermosa–Cárdenas volvió a convertirse en escenario de rapiña. Un tractocamión cargado con más de 25 toneladas de azúcar refinada volcó a la altura del kilómetro 128+500, cerca de la ranchería Santa Rosalía, y en cuestión de minutos decenas de pobladores salieron de comunidades aledañas con cubetas, costales y hasta triciclos para llevarse los bultos regados sobre el acotamiento y la maleza.
El accidente ocurrió alrededor de las 9:40 horas cuando el operador, que viajaba de Córdoba, Veracruz, con destino a la Central de Abasto de Villahermosa, perdió el control de la unidad al tomar una curva. Según el peritaje preliminar de la Guardia Nacional División Caminos, el peso y lo resbaladizo del pavimento por una llovizna matinal provocaron que el remolque tipo caja seca se ladeara y terminara recostado sobre su lado derecho. La cabina quedó en la cuneta con daños en el cofre y el parabrisas estrellado.
“Salió ileso, pero la carga no”
Paramédicos de Protección Civil de Cárdenas valoraron al chofer, de 41 años, quien presentó golpes contusos y crisis nerviosa, pero no requirió traslado hospitalario. Mientras era atendido en la ambulancia, el tráiler comenzó a rodearse. Primero llegaron motociclistas que circulaban por la zona; después, habitantes de Santa Rosalía, El Castaño y Lázaro Cárdenas primera sección que fueron avisados por WhatsApp y con el “boca a boca”.
“Se empezó a correr la voz de que había azúcar tirada y pues la gente vino. Aquí un bulto cuesta 900 pesos, y para uno que gana al día, pues es ganancia”, dijo un hombre que se retiró del sitio con dos costales de 50 kilos en la batea de una camioneta. Como en otros eventos similares registrados en el mismo tramo, la rapiña ocurrió a plena luz del día y frente a automovilistas varados por el cierre parcial de la vía.
Rapiña “ordenada” y viral
Testigos describieron que, a diferencia de otras ocasiones, la sustracción de la mercancía se realizó sin empujones ni agresiones. Incluso se formó una fila improvisada para ingresar a la caja del tráiler, de donde salían personas cargando bultos en el hombro. “Llamó la atención que tanto el conductor como los policías dejaron que la gente rapiñara de forma ordenada”, comentaron usuarios en redes sociales, donde circularon videos del hecho antes del arribo de más patrullas.
La Guardia Nacional implementó un operativo para acordonar y agilizar el tránsito, pero cuando los elementos llegaron la mayor parte del endulzante ya había sido retirada. Solo quedaron sacos rotos, azúcar humedecida por el rocío y rastros blancos sobre el asfalto. Una grúa de plataforma fue requerida para enderezar el tractocamión y liberar los dos carriles con dirección a Cárdenas, lo que ocurrió cerca de las 13:15 horas.
Un tramo marcado por la rapiña
La Villahermosa–Cárdenas concentra un alto número de volcaduras de carga en Tabasco. En los últimos dos años, la misma vía ha registrado rapiña de refrescos, piñas, verduras, leche, agua purificada y frutas. El 5 de junio de 2025, un camión de frutas y verduras volcó a la altura de la ranchería González primera sección y provocó caos por la cantidad de transeúntes que se llevaron la mercancía. El 27 de agosto, otro tráiler con frutas y verduras terminó en la cuneta en El Castaño y también fue vaciado por pobladores, quienes hicieron fila para llevarse tomates y cajas.
En marzo de 2026, un camión de refrescos volcó en el mismo tramo y la carga quedó esparcida en el camellón central. En aquella ocasión, Protección Civil recomendó circular con precaución y evitar acercarse, aunque el sitio igual se llenó de personas con cajas y botellas. El patrón se repite: unidad accidentada, aviso en grupos vecinales, llegada masiva y retirada antes de que la autoridad contenga la sustracción.
El costo legal y humano
La rapiña, aunque socialmente normalizada en algunos puntos del sureste, está tipificada como robo en el Código Penal Federal cuando se toma mercancía de un vehículo siniestrado. Sin embargo, en la mayoría de los casos no hay detenidos. La Guardia Nacional suele priorizar la liberación de la vía y la seguridad del operador. “No pudimos hacer nada para frenar el saqueo”, reconoció un elemento en un accidente similar ocurrido en la Escárcega–Villahermosa en febrero de 2025, cuando habitantes se llevaron cajas de leche de un tractocamión volcado.
Transportistas y aseguradoras han señalado que cada evento representa pérdidas de entre 200 mil y 1.5 millones de pesos, dependiendo de la carga. En el caso del azúcar, el precio promedio al mayoreo ronda los 18 mil pesos por tonelada, por lo que las 25 toneladas siniestradas equivaldrían a 450 mil pesos, sin contar daños al tractocamión y gastos de grúa.
Autoridades piden no acercarse
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes reitera que acercarse a un vehículo accidentado es riesgoso por derrames de combustible, materiales inestables y la propia circulación. La Guardia Nacional División Caminos exhortó a los conductores a reportar al 088 y evitar detenerse, pues la aglomeración complica las labores de auxilio y puede derivar en accidentes secundarios.
El chofer del tractocamión azucarero quedó a disposición de su empresa y de la aseguradora para el deslinde de responsabilidades. No se reportaron más lesionados. Para las 14:00 horas el tránsito quedó restablecido en su totalidad, aunque en el acotamiento permanecían los restos de costales rotos como recordatorio de que, en la Villahermosa–Cárdenas, cada volcadura es también una invitación abierta a la rapiña.






