PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Un tiroteo registrado la mañana de este miércoles en la base militar de Fort Stewart, en el estado de Georgia, dejó un saldo de cinco soldados heridos y una persona detenida, de acuerdo con reportes del Ejército estadounidense.
El incidente ocurrió alrededor de las 11:00 horas, en el área del Equipo de Combate de la Segunda Brigada Blindada, lo que provocó el cierre inmediato de la base militar por presencia de un tirador activo. Los lesionados fueron trasladados al hospital Winn Army Community para recibir atención médica.
El presunto agresor fue arrestado por las autoridades poco después del ataque, y según un comunicado oficial, ya no representa una amenaza para la comunidad. Por el momento, no se han revelado detalles sobre su identidad ni los motivos del ataque, ya que el caso continúa bajo investigación.
La Casa Blanca confirmó que el presidente Donald Trump fue informado del incidente y que la situación está siendo monitoreada por las autoridades federales.
El tiroteo movilizó a diversas agencias de seguridad, incluyendo al FBI, la policía local y la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), quienes trabajan en conjunto con la División de Investigación Criminal del Ejército.
En redes sociales circularon videos en los que se observa a personal militar buscando refugio tras escuchar los disparos. Asimismo, escuelas cercanas entraron en confinamiento preventivo para proteger a sus alumnos.
Fort Stewart es una de las instalaciones militares más grandes del este de Estados Unidos, y sede de la Tercera División de Infantería, con una población de aproximadamente 10 mil personas, entre personal activo y familias.
Este caso se suma a una preocupante tendencia: Estados Unidos ha registrado al menos 261 tiroteos masivos en lo que va de 2025, según la organización Gun Violence Archive, que contabiliza incidentes con al menos cuatro víctimas por arma de fuego, sin contar al atacante.






