PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | En medio de versiones sobre posibles acercamientos para frenar temporalmente el conflicto, el gobierno de Irán dejó claro que no aceptará entablar negociaciones con Estados Unidos si estas se plantean bajo amenazas o condiciones impuestas por el presidente Donald Trump.
Durante una conferencia de prensa, el portavoz de la cancillería iraní, Ismail Bagaei, sostuvo que cualquier intento de diálogo pierde legitimidad cuando está acompañado de presiones, advertencias o acciones que puedan interpretarse como violaciones al derecho internacional.
El funcionario también cuestionó la viabilidad de un alto al fuego temporal, señalando que este tipo de medidas solo permitirían reorganizar fuerzas y prolongar el conflicto. En ese sentido, insistió en que la postura de su país es clara: poner fin a la guerra y garantizar que no se repita un escenario similar en el futuro.
Mientras tanto, Donald Trump volvió a endurecer su discurso al advertir posibles acciones contra Irán si no se permite nuevamente el tránsito en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo. El exmandatario incluso sugirió que podrían dirigirse ataques a infraestructura clave si no hay cambios en la postura iraní.
A pesar de la tensión, el propio Trump afirmó en medios estadounidenses que aún ve margen para alcanzar un acuerdo con Teherán en el corto plazo.
De acuerdo con reportes periodísticos, se mantienen contactos indirectos entre ambas partes a través de mediadores internacionales. Entre los actores involucrados destacan representantes de Pakistán, Egipto y Turquía, quienes buscan acercar posiciones para concretar una posible tregua de 45 días.
Las condiciones sobre la mesa incluyen la reapertura total del tránsito marítimo en el Golfo Pérsico y medidas relacionadas con el manejo del uranio enriquecido iraní, como su reducción o traslado fuera del país.
Sin embargo, Irán mantiene su postura de fortalecer el control sobre el paso marítimo y analiza mecanismos para regular su uso, incluyendo posibles tarifas para embarcaciones extranjeras, lo que añade un nuevo elemento de tensión a la negociación.






