Un clima de alta tensión laboral y sindical se vive en la Costa Maya, luego de que operadores pertenecientes al sindicato de taxistas “Joaquín Hendricks Díaz” de Mahahual estallaran en inconformidad tras detectar graves irregularidades y presunta corrupción en la reciente asignación de nuevas concesiones vehiculares.
Los choferes, conocidos popularmente en el gremio como “martillos”, advirtieron que de no revocarse las asignaciones irregulares, iniciarán movilizaciones de protesta y bloqueos extremas en los próximos días en toda la región turística, el principal destino de cruceros y sol y playa en el sur de Quintana Roo.
La molestia de los «martillos»: Placas para recomendados
La molestia de los operadores radica en el manejo opaco de un paquete de 31 nuevas placas autorizado recientemente por el Gobierno del Estado. El acuerdo inicial estipulaba que estos títulos debían entregarse bajo un estricto criterio de antigüedad, beneficiando de manera prioritaria a los choferes con hasta 20 años en espera de una oportunidad.
Sin embargo, los manifestantes denunciaron de forma directa a la directiva del sindicato, encabezada por el secretario general Juan Manuel Lanz, de rasurar el padrón de beneficiarios:
-
Asignación legal: De las 31 concesiones disponibles, la dirigencia únicamente otorgó 12 placas (de la numeración 327 a la 339) a los verdaderos socios ayudantes con méritos de antigüedad.
-
Asignación opaca: Las 19 placas restantes (que abarcan de la numeración 308 a la 326) fueron adjudicadas de forma discrecional. Según las denuncias de los afectados, terminaron en manos de presuntos “recomendados” y personas completamente ajenas al esfuerzo cotidiano del volante en la Grand Costa Maya.
Exigen auditoría y la intervención del Imoveqroo
Ante la exigencia generalizada de transparentar el proceso y revelar los nombres de los nuevos beneficiarios, la cúpula sindical adoptó una postura hermética y se negó a entregar la información. Esta respuesta enardeció a los operadores de los vehículos de alquiler, quienes recordaron que, hasta antes de la asamblea, el sindicato operaba ordenadamente con 307 concesionarios y 216 socios ayudantes que ahora exigen cuentas claras.






