El corazón del Centro Histórico retumbó este sábado con tamboras, clarinetes y tarolas: el Tamboritón 2026 llenó la Plaza de Armas y reunió a más de 8 mil personas para celebrar la música tradicional de banda sinaloense y tamborazo zacatecano.
Desde las 16:00 horas, 32 agrupaciones de Zacatecas, Durango, Jalisco y Sinaloa tomaron el escenario en un maratón sonoro que se extendió por seis horas. El evento, organizado por la Secretaría de Cultura estatal y el Colectivo de Músicos de Banda, buscó reconocer a los intérpretes que mantienen vivo el repertorio de sones, polkas y marchas fúnebres que nacieron en las comunidades rurales.
“Esto no es solo fiesta, es identidad. Aquí tocó mi abuelo y hoy toca mi hijo”, dijo Juan “El Pato” Ramírez, director de la Banda La Herradura de Jerez, mientras afinaba su tarola. Entre los momentos más emotivos destacó el homenaje a Don Cruz Lizárraga y a los tamborazos de Villa de Cos, con un ensamble de 150 músicos tocando al unísono El Sauce y la Palma.
Familias completas, turistas y bailadores de callejoneada abarrotaron la plaza. Artesanos vendieron sombreros, huaraches y discos, mientras cocineras tradicionales ofrecieron asado de boda y mezcal. Protección Civil reportó saldo blanco y una derrama económica estimada en 6.2 millones de pesos para hoteles y restaurantes del primer cuadro.
El Tamboritón nació en 2018 como protesta ante la cancelación de espacios para la música de viento. Hoy es referente nacional. “Pasamos de ser relegados a llenar la plaza principal. La tradición ganó”, señaló Susana Montoya, promotora cultural.
Autoridades anunciaron que la edición 2027 buscará récord Guinness con la tambora más grande del mundo. Además, las grabaciones de este año se integrarán al Archivo Sonoro de Zacatecas para su preservación.
La jornada cerró pasadas las 22:00 horas con Caminos de Zacatecas coreado por miles de voces. El eco de la tambora se quedó en la cantera rosa: Tamboritón 2026 demostró que la música tradicional no es pasado, es presente que suena fuerte.






