El cineasta Spike Lee salió en defensa del biopic Michael tras las críticas que señalan la omisión de las acusaciones de abuso sexual infantil que marcaron la carrera de Michael Jackson. En entrevista con CNN, el director de Do the Right Thing y Malcolm X aseguró que los reproches “no encajan con la cronología de la película”.
Lee, quien vio la cinta dos veces y afirmó que “le encantó”, explicó que el filme protagonizado por Jaafar Jackson concluye en 1988, cinco años antes de que surgiera la primera denuncia pública contra el Rey del Pop en 1993. “Si eres crítico de cine y te quejas de todo esto, pero la película termina en el 88, las cosas de las que hablas, las acusaciones, ocurren después. Así que estás criticando la película por algo que quieres que incluya, pero no encaja con la línea temporal del film”, sostuvo.
El ganador del Oscar recordó su larga amistad con Jackson: dirigió el videoclip de “They Don’t Care About Us” en 1996 y dos documentales sobre el artista tras su muerte, Bad 25 y Michael Jackson’s Journey from Motown to Off the Wall. “Echo de menos a Mike. Echo de menos a Prince. Son como mis hermanos. Trabajé con ambos. Dos personas maravillosas”, compartió.
Aunque algunos críticos lamentan que el biopic no aborde el escándalo, Lee subrayó que la decisión escapaba al control de los cineastas. Originalmente, parte del tercer acto sí contemplaba las consecuencias de la primera acusación, pero la narrativa final se ajustó al periodo previo a los señalamientos.
Pese a la polémica, Michael se mantiene sólida en taquilla: en su segunda semana ocupó el segundo lugar en Estados Unidos y Canadá con 183.8 millones de dólares y acumula 423 millones a nivel mundial. “La gente acudió. En todo el mundo, la gente mostró su cariño”, enfatizó Lee.
El director consideró improcedente juzgar la obra por elementos ajenos a su estructura narrativa. “No puedes pedirle a una película que cuente algo que pasa después de que termina”, zanjó.
Que no se acopie la controversia: para Spike Lee, el biopic honra al Jackson anterior a 1988 y deja para una eventual secuela los episodios posteriores. Mientras, el público sigue llenando salas y el debate sobre qué debe o no contar una biografía musical permanece abierto.






