PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | A tres meses del asesinato de Ximena Guzmán y José Muñoz, funcionarios del Gobierno de la Ciudad de México, las autoridades informaron que la investigación se encuentra en una fase avanzada, enfocada ahora en identificar y detener a los autores intelectuales del crimen.
Durante una conferencia de prensa este miércoles, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, confirmó la detención de 13 personas relacionadas con la ejecución material del ataque, tras una serie de operativos simultáneos realizados en la Ciudad de México y el Estado de México.
“Estas detenciones son un paso importante, pero la investigación continúa. Nuestro objetivo es dar con todos los responsables, incluyendo a quienes planearon y ordenaron el ataque”, declaró García Harfuch.
Operativo y cateos en varios inmuebles
La fiscal de la Ciudad de México, Bertha Alcalde, detalló que los arrestos fueron resultado de 11 cateos en diferentes domicilios, presuntamente utilizados para coordinar las actividades relacionadas con el homicidio.
Entre los detenidos se encuentran Jesús N., Arlette N. y Aneri N., además de Abraham N., Jesús Francisco N. y Francisco N., quienes ya eran investigados previamente.
Según las autoridades, al menos seis personas participaron en la emboscada, mientras que otros implicados se encargaron de la logística y los seguimientos. Los sospechosos utilizaron cinco vehículos para planear y ejecutar la agresión:
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Una motocicleta empleada para el ataque y la huida.
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Un Nissan Kicks y una camioneta Urvan para escapar.
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Un Renault Fluence y un Chevrolet Optra para labores de vigilancia.
El ataque: planeación y ejecución
De acuerdo con la investigación, los funcionarios fueron vigilados durante varias semanas antes del ataque. Dos automóviles fueron detectados siguiendo su ruta habitual al trabajo y monitoreando su salida de casa.
Los reportes indican que el crimen estaba originalmente planeado para el 14 de mayo, pero fue pospuesto porque Guzmán no recogió a Muñoz en la estación de Metro Xola, como lo hacía habitualmente. Esto refuerza la hipótesis de que ambos eran los objetivos principales.
El 20 de mayo, día del ataque, dos hombres llegaron a la alcaldía Iztacalco en una camioneta Urvan, descargaron una motocicleta y, minutos después, un tirador vestido con chaleco fluorescente abrió fuego contra Guzmán —quien viajaba en un Audi— y contra Muñoz, que se encontraba en la vía pública.
Tras los disparos, el agresor huyó en la motocicleta junto con un cómplice, la abandonaron en Benito Juárez, cambiaron de vehículo a un Nissan Kicks, lo dejaron en Iztacalco y finalmente escaparon en la camioneta Urvan hacia el Estado de México.
Un caso de alto impacto
El asesinato, ocurrido en avenida Tlalpan a plena luz del día, conmocionó a la capital por la planeación meticulosa y la violencia empleada. Ximena Guzmán, de 42 años, y José Muñoz, de 52, eran considerados funcionarios de alto perfil dentro de la administración capitalina.
Las autoridades adelantaron que continuarán con la investigación hasta capturar a los autores intelectuales y esclarecer por completo el móvil del crimen.






