PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, defendió este miércoles la reforma que prohíbe la venta, producción y distribución de vapeadores en el país, al asegurar que estos dispositivos “hacen muchísimo daño a la salud”, pese a la percepción de que son una alternativa menos nociva al cigarro tradicional.
Durante su conferencia matutina, la mandataria celebró que la restricción quedara asentada tanto en la Constitución como en la Ley General de Salud, luego de que la Cámara de Diputados aprobara el martes las modificaciones enviadas por el Ejecutivo.
“Existe la idea de que, si no se fuma cigarro y se usa vapeador, hay menos riesgo. En realidad, estos dispositivos contienen sustancias y materiales que generan un daño muy alto”, afirmó.
La reforma aprobada contempla sanciones principalmente para quienes comercialicen estos productos: penas de uno a ocho años de prisión, además de multas que pueden alcanzar los 226 mil pesos. Tras una discusión en lo particular, los legisladores excluyeron a consumidores y usuarios de la prohibición.
El dictamen será enviado al Senado para su revisión y posible aval en las próximas semanas, donde se espera avance sin complicaciones debido a la mayoría oficialista.
Durante el debate legislativo, la oposición acusó al bloque gobernante de favorecer el mercado ilegal, al señalar que las restricciones podrían fortalecer la operación de grupos delictivos en la venta clandestina de dispositivos electrónicos para fumar.
Expertos en salud y organizaciones civiles también han alertado sobre el crecimiento del mercado negro de vaporizadores en México, derivado —dicen— de políticas que limitan su venta sin ofrecer un marco regulatorio integral.






