PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó este martes 3 de marzo una dura crítica a la estrategia de seguridad implementada durante el sexenio del expresidente Felipe Calderón Hinojosa, particularmente a la llamada “guerra contra el narco”.
Durante su conferencia matutina desde Palacio Nacional, la mandataria fue cuestionada sobre la posibilidad de reducir la participación de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública. En su respuesta, subrayó que, a diferencia del pasado, hoy existe un marco jurídico que respalda la actuación militar.
“Es legal, eso es lo primero. No estamos haciendo nada fuera de la ley como lo hizo Calderón en su momento. Sacó al Ejército y a la Marina a una guerra sin que existieran condiciones jurídicas. Hoy sí hay un marco legal”, afirmó Sheinbaum, al rechazar que su gobierno impulse una militarización del país.
La presidenta destacó la incorporación de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y sostuvo que esta corporación debe consolidarse como una institución de largo plazo, con formación integral, valores y doctrina nacionalista, en contraste —dijo— con el modelo de seguridad previo a la llamada Cuarta Transformación.
En ese contexto, también criticó el desempeño de la extinta Policía Federal y del exsecretario de Seguridad Genaro García Luna, durante el gobierno calderonista.
Sheinbaum aseguró además que el Ejército mexicano es una institución “especial y única en el mundo”, al señalar que no proviene de élites, sino del pueblo.
Presentarán información sobre personas desaparecidas
En otro tema, la presidenta adelantó que su administración presentará próximamente información actualizada sobre las personas desaparecidas en el país, un informe que se había pospuesto durante varios meses.
Sheinbaum reiteró que su gobierno mantiene acciones contra el reclutamiento forzado por parte de la delincuencia organizada y recordó, en el Salón Tesorería, la lucha histórica del Grupo Eureka y de Rosario Ibarra de Piedra.
Al respecto, señaló que mientras en décadas pasadas las desapariciones eran atribuibles principalmente al Estado, en la actualidad están vinculadas, en su mayoría, a grupos del crimen organizado.






