Por unanimidad, el Senado aprobó reformar la Ley General de Turismo para obligar a toda la cadena turística a verificar parentesco y a denunciar ante sospecha de explotación sexual infantil.
La minuta adiciona el artículo 58: cuando un adulto quiera hospedarse o tomar un servicio acompañado de niña, niño o adolescente, deberá acreditar con documento oficial patria potestad, tutela, guarda o custodia. Si no lo hace, el prestador debe negar el servicio y avisar de inmediato a la autoridad investigadora.
Aplica a hoteles, moteles, plataformas digitales, hostales, líneas de transporte, agencias, restaurantes, bares, antros, spas, campos de golf y cualquier servicio turístico.
El dictamen, impulsado por la panista Tania Palacios y defendido por Laura Esquivel, fue enviado al Ejecutivo para su publicación. Senadoras alertaron que México ocupa el primer lugar mundial junto a Tailandia en turismo sexual infantil, con estimados de 17 mil a 21 mil víctimas menores al año y un negocio de trata de 150 mil millones de dólares.
La reforma retoma protocolos de Quintana Roo y se da a 8 meses del Mundial 2026, que traerá millones de visitantes. Contempla capacitación obligatoria y protocolos que definirá la Sectur bajo el principio de interés superior de la niñez.






