Erik Lira regresó el 4 de septiembre a La Noria para entrenar con Cruz Azul tras tres días de descanso que dio directiva después de caerse su fichaje al AS Mónaco de Ligue 1 en último día de mercado, el 1 de septiembre, por falta de plaza extracomunitaria.
En silencio y bloqueado brevemente por camioneta de cristales, volante abandonó instalaciones al terminar práctica, aceleró para evitar medios y aficionados que aguardaban sobre calles. Último partido que jugó fue 16 de agosto en jornada 4 ante Tijuana, derrota 2-1, con brazalete de capitán, luego quedó fuera de juegos vs Atlas y Necaxa para resolver futuro.
Traspaso estaba prácticamente cerrado. Cruz Azul y Mónaco pactaron venta en torno a 9.2 millones de dólares fijos más variables por 80 por ciento de carta, con 20 por ciento de futura venta para Máquina. Lira incluso presentó exámenes médicos. Condición: Mónaco debía liberar cupo de extracomunitario con salida del estadounidense Folarin Balogun al Everton. Negociación no prosperó, Balogun no aceptó exámenes y regresó al Principado.
«El acuerdo estaba listo, sólo quedaba presionar un botón, pero era requisito obligatorio que Balogun dejara el club para liberar cupo. Por eso, aunque era nuestro deseo, no pudimos fichar a Lira», explicó Thiago Scuro, director general monegasco, y director deportivo mexicano Carlos Aviña confirmó cancelación.
Lira, con contrato hasta junio 2029 y mundialista con México en 2026, analiza propuesta de Al Jazira de Emiratos Árabes Unidos por 12 millones fijos más 2 en variables, que había rechazado por priorizar Europa, además de Turquía hasta 4 de septiembre, Portugal y Grecia hasta 15. Si no prospera, permanecerá en Cruz Azul, pero no estará disponible ante Santos Laguna jornada 7 por tema anímico y deberá esperar a invierno para nuevo intento europeo.






