PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Durante la madrugada de este sábado 28 de febrero, Sandra Cuevas difundió un video en el que aseguró haber sido objeto de vigilancia constante durante las últimas tres semanas, tanto en su domicilio particular ubicado en la alcaldía Cuauhtémoc como en los inmuebles donde operan sus negocios y durante sus traslados personales.
La exalcaldesa afirmó que esta situación quedó registrada en las cámaras de seguridad instaladas en dichos lugares y que además fue advertida por su propio equipo de seguridad, lo que encendió las alertas sobre un posible riesgo a su integridad.
Ante estos hechos, Cuevas solicitó públicamente protección al titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, a quien pidió intervención directa para garantizar su seguridad. Asimismo, responsabilizó de cualquier situación que pudiera ocurrirle a dos figuras políticas a las que identificó como sus adversarios: el diputado federal de Morena Ricardo Monreal Ávila y la actual alcaldesa de Cuauhtémoc, Alejandra Rojo de la Vega.
En su mensaje, Cuevas también rechazó señalamientos que la vinculan con personas detenidas en distintos casos delictivos, como individuos conocidos con los apodos de El Choco, El Benoni, El Cariguante y El Topo. Aclaró que, en los casos donde existió algún tipo de relación, esta fue estrictamente laboral o personal, según correspondiera.
Finalmente, sostuvo que algunos medios de comunicación han intentado asociarla con el crimen organizado, responsabilizándola por las acciones de terceros, lo cual calificó como una narrativa falsa que busca dañar su imagen pública.






