PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | En los últimos cuatro años, la organización Saving Our Sharks ha logrado rescatar y proteger a más de 30 mil tiburones en Quintana Roo, mediante un modelo que combina conservación ambiental con actividades turísticas responsables.
De acuerdo con Melodie Treviño, directora de la agrupación en México y Estados Unidos, uno de los principales retos a nivel global sigue siendo la pesca furtiva, ya que cada año se capturan cerca de 100 millones de tiburones en el mundo. Frente a este panorama, la iniciativa busca ofrecer alternativas económicas que reduzcan la presión sobre estas especies.
Un caso destacado es el de la cooperativa Kab Xok, también conocida como “Mundo Tiburón”, que ha disminuido considerablemente la captura de escualos al migrar hacia actividades de turismo ecológico. A través de experiencias como el “Shark Safari”, pescadores locales ahora generan ingresos mediante recorridos de snorkel, al tiempo que promueven la educación ambiental.
Este modelo ha contribuido a la recuperación de poblaciones de tiburones en distintas zonas del Caribe mexicano. Como parte de los objetivos a mediano plazo, la organización trabaja en la creación de un Área Natural Protegida enfocada en tiburones y rayas, así como en el desarrollo del primer refugio pesquero administrado por pescadores en el país.
En destinos como Isla Mujeres, estas acciones ya muestran resultados concretos. Desde 2022, la pesca de tiburones se ha reducido hasta en un 80 por ciento, al tiempo que comunidades locales se integran como “Maestros del Mar”, participando activamente en la protección del ecosistema.
Actualmente, el programa impacta a 32 familias de pescadores y protege más de 242 mil hectáreas marinas, con la meta de expandir este modelo a otras comunidades del Caribe mexicano. Además, las campañas de concientización alcanzan a millones de personas cada año, reforzando la importancia de preservar a estas especies clave para el equilibrio del océano.






