PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Moscú y Kiev se responsabilizaron mutuamente este lunes de ataques con drones que provocaron la muerte de civiles en ambos países, en medio de la intensificación del conflicto y a pocos días de que la Asamblea General de la ONU discuta nuevamente la guerra en Ucrania.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, adelantó que se avecina “una semana muy intensa” en materia diplomática en Nueva York, donde busca dar un nuevo impulso a un plan de paz respaldado por Estados Unidos. La propuesta incluye un alto al fuego y una cumbre con su homólogo ruso, Vladímir Putin, aunque desde Moscú han expresado reservas.
En Ucrania, al menos siete aeronaves rusas bombardearon la ciudad de Zaporiyia durante la madrugada del domingo, dejando un saldo de tres personas muertas y dos heridas, informó el jefe de la administración regional, Ivan Fedorov. El funcionario denunció que los ataques afectaron viviendas, un centro comercial, un estacionamiento y servicios básicos.
Por su parte, la fuerza aérea ucraniana aseguró haber interceptado 132 de los 141 drones rusos utilizados durante la ofensiva nocturna.
Rusia también reportó víctimas. El jefe designado por Moscú en la península de Crimea, Sergei Aksyonov, señaló que tres personas perdieron la vida y 16 más resultaron heridas en la localidad turística de Foros, tras un ataque con drones ucranianos el domingo por la noche.
A más de tres años del inicio de la invasión, los intercambios de fuego siguen cobrando vidas civiles mientras las posibilidades de un alto al fuego permanecen inciertas.






