PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | En un contexto marcado por la cooperación bilateral y crecientes fricciones en la región, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, llegó este martes a la capital mexicana para una visita de dos días que pondrá sobre la mesa temas clave: seguridad, migración, comercio y el papel de México en la estrategia estadounidense contra el narcotráfico.
Rubio aterrizó en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), donde fue recibido por el canciller mexicano Juan Ramón de la Fuente. Este miércoles se reunirá con la presidenta Claudia Sheinbaum en un encuentro que podría definir el rumbo de la cooperación bilateral en materia de seguridad.
El punto más delicado: presencia militar de EU en México
El viaje se da tras la reciente directiva firmada en agosto por el presidente Donald Trump, que autoriza operaciones militares contra grupos criminales en Latinoamérica, incluidos los cárteles mexicanos, la banda transnacional Tren de Aragua y la Mara Salvatrucha.
Aunque Washington busca incrementar su apoyo con personal y equipo militar, la presidenta Sheinbaum ha sido clara:
“México mantendrá la cooperación en materia de seguridad, pero no habrá tropas estadounidenses en nuestro territorio”.






