PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Laisha Oseguera González, hija de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, fue identificada como la administradora de una cafetería ubicada en California, Estados Unidos, según un reportaje publicado por el medio estadounidense New York Post.
El establecimiento, llamado “El Rincón La Chulis”, opera en un discreto centro comercial y ofrece bebidas y alimentos con inspiración mexicana. De acuerdo con el medio, clientes frecuentes describen a Laisha, de 24 años, como una persona amable y reservada, que mantiene un perfil bajo y evita hablar de su familia o de su vida personal.
Según los testimonios recogidos por el periódico, la joven no ha sido vista recientemente en el local tras la muerte de su padre. Sin embargo, fue captada en el funeral realizado en Guadalajara durante el pasado fin de semana.
Perfil discreto dentro de la familia
A diferencia de otros integrantes de la familia, Laisha Oseguera no ha sido acusada de delitos por las autoridades. Sus hermanos, en cambio, sí han enfrentado procesos judiciales en Estados Unidos.
Rubén Oseguera fue sentenciado en 2025 a cadena perpetua por delitos relacionados con el tráfico de drogas. Por su parte, Jessica Johana Oseguera fue condenada por operaciones de lavado de dinero vinculadas a la venta de fentanilo y cocaína; tras cumplir parte de su condena, quedó en libertad en marzo de 2022.
Laisha está casada con Cristian Gutiérrez-Ochoa, señalado por autoridades estadounidenses como integrante de alto nivel del Cártel Jalisco Nueva Generación. El hombre fue detenido en Estados Unidos en 2024 y posteriormente condenado a 11 años de prisión por delitos relacionados con narcotráfico y lavado de dinero.
Un café con estilo mexicano
El local que presuntamente administra ofrece bebidas como horchata fría con leche, moca mexicano y matcha con fresa, además de platillos como chilaquiles y crepas con fruta, algunos servidos en platos con forma de corazón.
La decoración incluye frases en español como “El amor puede esperar, pero la comida no” y “La vida es corta… cómete una torta”. De acuerdo con reseñas en internet, el negocio mantiene buena reputación entre los clientes, quienes destacan el ambiente y la variedad del menú.
En uno de los mensajes publicados por el propio establecimiento, se invita a los visitantes a sentirse “como en casa” y disfrutar del servicio con la promesa de convertir el lugar en un “segundo hogar”.






