PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Como parte del programa de saneamiento en Cancún, autoridades del municipio de Benito Juárez han logrado retirar entre una y dos toneladas de residuos sólidos por jornada en cenotes urbanos; sin embargo, más del 50 por ciento de estos ecosistemas aún presentan niveles críticos de contaminación.
Estos cuerpos de agua, fundamentales para el sistema hidrológico de la región, continúan siendo utilizados como vertederos clandestinos de basura doméstica y sustancias tóxicas, lo que representa un riesgo tanto para el medio ambiente como para la salud pública.
De acuerdo con autoridades municipales, existen “puntos rojos” donde la acumulación de desechos es considerablemente mayor. El funcionario Haro Salinas detalló que en sitios como el cenote del Torito, el de la Curva de los Frailes y el de la Supermanzana 100, se recolectan entre tres y cuatro toneladas de residuos por jornada.
No obstante, también se han registrado avances en algunos puntos. En el cenote de la Supermanzana 200, donde anteriormente se reportaron hallazgos de restos de animales, la situación se ha estabilizado tras las labores de limpieza, lo que refleja un impacto positivo del programa y una mayor participación ciudadana en la vigilancia.
Actualmente, el municipio mantiene intervención constante en 26 cenotes integrados en su Sistema de Información Geográfica, aunque la cobertura total se ve limitada debido a que varios de estos cuerpos de agua se encuentran dentro de propiedades privadas.
La estrategia, encabezada por la alcaldesa Ana Paty Peralta, se basa en tres ejes: la vigilancia mediante “patrullas verdes” de Siresol, jornadas de descacharrización por parte de Servicios Públicos y labores de limpieza directa de la Dirección de Ecología, además de un programa permanente de educación ambiental para fomentar el cuidado de estos espacios naturales.






