La reinauguración del Estadio Azteca, ahora llamado Estadio Banorte, no estuvo exenta de problemas. A pesar de la confusión en la hora de entrada y las largas filas, el evento sirvió como un ensayo general para el regreso mundialista de 2026.
Los aficionados se reunieron en las afueras del estadio desde horas antes del partido, pero la falta de claridad en la hora de entrada generó confusión y molestia. «La gente se estaba desesperando, no sabíamos a qué hora entrar», comentó un aficionado.
A pesar de los problemas, el ambiente en el estadio fue eléctrico, con más de 81,300 personas animando a la Selección Mexicana en su partido amistoso contra Portugal. El resultado fue un empate 0-0, pero la verdadera estrella fue el renovado Estadio Azteca.
Un Ensayo General para el Mundial
La reinauguración del estadio es un paso importante en la preparación de México para la Copa del Mundo 2026. Los organizadores tomaron nota de los problemas y están trabajando para mejorar la experiencia de los aficionados.
«Fue un ensayo general, vimos lo que hay que mejorar», comentó un funcionario del estadio. «Estamos listos para el Mundial, vamos a hacer que sea un éxito».
La experiencia de los aficionados será clave en el éxito del Mundial, y la reinauguración del Estadio Azteca es un paso en la dirección correcta. A pesar de los problemas, el ambiente fue inolvidable, y los aficionados están emocionados por el regreso del fútbol a su casa.






